salud-intestinal
Última actualización: 30/12/2020

Nuestro método

19Productos analizados

26Horas invertidas

43Estudios evaluados

124Comentarios recaudados

El intestino es el órgano más largo de nuestro cuerpo (mide, aproximadamente, siete metros). Por ello, resulta el responsable de una de las etapas más importantes de la digestión. Descompone químicamente los alimentos y absorbe sus nutrientes. Además, desempeña un rol clave en la protección de nuestro organismo. Es que en este viven el 70 % de las células de nuestro sistema inmune (1).

La microbiota está evidenciada científicamente. Conforma el intestino y su influencia en la aparición de determinadas enfermedades (no solo las digestivas). Pero, además, su conexión con el cerebro tiene gran repercusión en nuestro bienestar mental. Con él que se comunica directamente y trabajan en conjunto (2).

Lo más importante

  • El intestino es el hábitat natural de alrededor de 100 billones de bacterias de 400 especies distintas. Las mismas conforman la microbiota. Esta cumple funciones metabólicas, protectoras y reguladoras en nuestro organismo (3).
  • La poca variedad de bacterias, o un exceso de las nocivas, puede significar la aparición de enfermedades. Incluso, podría poner en riesgo nuestra vida.
  • Podemos fomentar el equilibrio de la flora bacteriana. ¿Cómo? A través de los prebióticos (carbohidratos no digeribles) y probióticos (microorganismos vivos de diversas cepas) .

La salud intestinal y los probióticos: Nuestras recomendaciones

El mejor suplemento vegetariano premium de probióticos

En este momento el producto comentado no se encuentra disponible en el proveedor. Es por eso que lo hemos sustituido por otro con similares características. Informar de un problema.

Das Problem mit diesem Produkt wurde gemeldet. Danke!

¿Buscas un suplemento probiótico de calidad superior que te permita mantener tu salud digestiva en óptimas condiciones? Entonces, el primer producto de nuestra lista te resultará una excelente alternativa de compra. Este complemento alimenticio está compuesto por 30 cápsulas vegetarianas de de 10 mil millones de CFU (unidades formadoras de colonias).

Este producto es libre de gluten, soya, rellenos e ingredientes de origen animal. Por lo tanto, está especialmente indicado para personas vegetarianas. Entre sus principales beneficios, apoya la salud digestiva y fortalece el sistema inmunológico. Además, repone bacterias saludables. También proporciona vitaminas, minerales y enzimas digestivas de proteínas.

El suplemento probiótico vegetal favorito de los usuarios online

¿Eres de los que valoran las opiniones de otros usuarios antes de comprar un producto? En ese caso, te interesará saber que este suplemento probiótico es uno de los favoritos de los compradores en Internet. ¿Los motivos? Fundamentalmente, su calidad y rápida efectividad. ¿Quieres conocer sus principales características? ¡Sigue leyendo!

Este suplemento alimenticio está compuesto por 60 cápsulas vegetales probióticas con 50 mil millones de CFU. No contiene gluten, azúcar, soya, levadura, huevo, maíz, trigo, cacahuates, rellenos, conservantes, ni ingredientes de origen animal. Mejora la salud digestiva y fortalece el sistema inmune. Además, es resistente a los ácidos del estómago.

El mejor suplemento de probióticos y prebióticos

¿Deseas mejorar aún más los resultados de tu suplemento probiótico? Entonces, este producto vegetal compuesto por probióticos y prebióticos te resultará ideal. ¿Por qué? Porque los prebióticos potencian el efecto de los probióticos. Esto se debe a que les sirven como fuente de carbono cuando llegan al intestino. ¡Y todavía hay más!

Los prebióticos disminuyen las infecciones intestinales y ayudan a prevenir el cáncer de colon. Además, aumentan la absorción de minerales y controlan los niveles de triglicéridos y colesterol en sangre, entre muchos otros beneficios. Los probióticos promueven la formación de bacterias benignas, mejoran la salud digestiva y refuerzan el sistema inmunológico.

El mejor suplemento probiótico económico

En este momento el producto comentado no se encuentra disponible en el proveedor. Es por eso que lo hemos sustituido por otro con similares características. Informar de un problema.

Das Problem mit diesem Produkt wurde gemeldet. Danke!

Si buscas un suplemento probiótico de primera calidad a un precio accesible, ¡lo has encontrado! Este producto alimenticio contiene 100 millones de cultivos activos. Es de fácil digestión y ofrece muy buenos resultados en un corto período de tiempo. Además, tiene excelentes valoraciones de los usuarios online. Por otra parte:

Este suplemento alimenticio contribuye a mejorar el funcionamiento digestivo. Así, disminuye y previene patologías asociadas, como diarrea, estreñimiento, inflamación, flatulencias y cólicos, entre otras. Además, fortalece el sistema inmunológico. Por ende, el organismo se hace más resistente frente a diversas enfermedades.

Lo que debes saber sobre la salud intestinal

La digestión es un proceso sumamente importante para el ser humano. Y es posible gracias al aparato digestivo. Este se constituye por órganos sólidos y otros huecos. Los sólidos son el hígado, el páncreas y la vesícula biliar. Los órganos huecos son la boca, el esófago, el estómago, el ano y el intestino. Este últimos los conecta, conformando el tracto digestivo.

El intestino contiene un grupo de bacterias. Estas contribuyen de manera especial a la descomposición de alimentos y líquidos. La microbiota trabaja para obtener los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Y lo hace en conjunto con los sistemas nerviosos y circulatorios. También con el resto de los órganos del aparato digestivo (2).

Salud-intestinal

El embarazo suele ser una condición en la que se registran diferentes trastornos digestivos. Por ejemplo, náuseas, vómitos, acidez, flatulencia y estreñimiento. (Fuente: Ungur: 38216413/ 123rf.com)

La función del intestino y la microbiota

La función del intestino grueso y delgado no se limita a la digestión de alimentos. También producen varias sustancias transmisoras. E intervienen en el equilibrio hídrico del cuerpo y en la lucha contra los gérmenes.

El intestino delgado tiene una longitud de 3 a 5 metros, mientras el grueso oscila entre 1 a 1,5 metros. El primero se encarga de descomponer químicamente los alimentos. Además, absorbe el agua y sus componentes básicos. El segundo procesa los nutrientes restantes y conduce los productos de desecho hasta el ano (4).

El intestino es el hábitat natural de alrededor de 100 billones de bacterias de 400 especies distintas. Estas conforman la llamada microbiota. Aunque no es indispensable para la vida, sí resulta esencial desde el punto de vista fisiológico (3). También es conocida como flora intestinal y cumple tres funciones primarias:

  • Función metabólica: Extrae y asimila nutrientes. Además, transforma los residuos de los alimentos con sus procesos bioquímicos.
  • Función protectora: A través de un efecto barrera, previene el alojamiento de bacterias nocivas en el ecosistema intestinal.
  • Función trófica: Mantiene la estructura y funcionamiento del tubo gastrointestinal, así como el equilibrio de su microbiota. Esta cumple un rol clave en el sistema inmunitario (5).

Influencia de la flora bacteriana en la salud general

El equilibrio intestinal es fundamental para el bienestar del ser humano. El papel de la flora bacteriana trasciende los problemas del tracto digestivo. Y puede impactar en la salud general.

La alteración de la microbiota se ha vinculado con patologías gastrointestinales. Por ejemplo, diarrea, síndrome de intestino irritable, enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa. Además, existen estudios que la relacionan con el cáncer de colon. O atopias como eczema, asma, rinitis o alergias. Y también con trastornos autoinmunes, como esclerosis múltiple y diabetes tipo 1 (5).

Otras investigaciones plantean el impacto de la flora intestinal en la obesidad y el síndrome metabólico. Tendría que ver tanto en la aparición, desarrollo o mantenimiento de estas enfermedades (7). El desequilibrio de la microbiota nos hace más vulnerables a infecciones del tracto gastrointestinal. Y puede deteriorar nuestra salud en general (3).

María del Rosario MoralesFacultad de Medicina de la UNAM
“Somos un organismo completamente comunicado con todos los órganos de nuestro cuerpo. No es de extrañarse que la flora bacteriana del intestino forme parte importante para mantener la salud. O para producir enfermedades”.

Salud intestinal y cerebro

Algunos especialistas llaman al intestino “el segundo cerebro”. Y destacan que es uno de los órganos que funcionan con cierta autonomía. Sin embargo, el intestino y el cerebro mantienen una continua conexión (8). Este eje explicaría las alteraciones de la flora intestinal con los problemas de salud mental. Por ejemplo, ansiedad, depresión, esquizofrenia y autismo (10, 11).

El cerebro le comunica al estómago si vemos algo sabroso, si sentimos náuseas o si estamos estresados. El sistema intestinal también le envía mensajes al cerebro. Por ejemplo, si comemos algo que nos enferma, probablemente no volvamos a ingerirlo por un buen tiempo. El vínculo ha dado apertura a alternativas terapéuticas que involucran lo gastrointestinal y lo cognitivo.

Cómo mejorar la salud intestinal

¿Cómo generar o mantener una microbiota rica y variada? Los expertos sostienen que es necesario combinar cuatro factores indispensables (12). Ellos son la alimentación, hidratación, ejercicio y descanso. Además, hacen hincapié en limitar el consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINES) (13). Y el uso de antibióticos sin prescripción médica (1). Estos pueden desequilibrar considerablemente la flora intestinal.

¿Y en relación al aspecto alimentario? Comer despacio, en porciones pequeñas y a la misma hora son algunas de las recomendaciones referidas. En cuanto a los alimentos que deben incluirse en la dieta, o aquellos cuyo consumo debe reducirse, se encuentran (8, 14, 15):

Alimentos favorables y recomendados Alimentos poco favorables o perjudiciales
Frutas
Verduras
Yogures
Legumbres
Frutos secos
Cereales integrales
Carnes magras
Pescado
Con suplementos probióticos
Azúcares procesados o refinados
Harinas y otros carbohidratos simples
Embutidos
Carnes rojas
Grasas hidrogenadas y frituras
Margarinas
Alimentos procesados
Comidas picantes

Tomar abundantes líquidos es fundamental para la hidratación. El agua es el principal de ellos. Las bebidas azucaradas y gaseosas deben eliminarse del consumo habitual. Así como las alcohólicas si existen problemas intestinales.

Finalmente, el descanso y el ejercicio son una dupla que no debe faltar. Con descanso nos referimos a mantener patrones de sueño regular, así como controlar los niveles de estrés. El ejercicio es un ingrediente complementario para reducir las tensiones diarias y la ansiedad. Además, pueden incluirse prácticas de yoga, relajación y meditación consciente.

Eliminar bacterias del intestino: ¿es el objetivo?

En ocasiones, la flora intestinal sufre un desequilibrio. Como consecuencia, pasa a albergar más bacterias dañinas que favorables. Esto es debido a diferentes razones relacionadas con la edad, genética, entorno o el estilo de vida (16). Esa proliferación excesiva de bacterias nocivas puede llevarnos a agotar los nutrientes. O a una malabsorción, deshidratación u otras complicaciones más graves (17).

Algunos síntomas del exceso de bacterias desfavorables son la diarrea, distensión y cólicos. También las flatulencias y pérdida de peso.

Estas pueden tratarse con medicamentos que ayuden el movimiento intestinal. O con antibióticos indicados por un especialista. Estos últimos deben usarse bajo estricta vigilancia médica. Su acción no se limita a las bacterias nocivas. Y un uso incorrecto puede generar resistencia bacteriana (18).

No existen estudios concluyentes sobre las dietas y terapias de desintoxicación. Por ejemplo, ayunos, consumo exclusivo de jugos o ciertos alimentos, laxantes y limpieza con enemas. Sus efectos a largo plazo se desconocen, pero los inmediatos implican pérdida de peso no duradera. También deshidratación, desequilibrios electrolíticos y problemas renales (19).

salud-intestinal

Comer despacio, en porciones pequeñas y a la misma hora son algunas recomendaciones referidas al aspecto alimentario. (Fuente: Lola1960: 46898758/ 123rf.com)

Impacto de los fármacos en la flora intestinal

El ecosistema intestinal puede verse afectado por el uso de ciertos medicamentos. Por ejemplo, antibióticos, antiácidos, laxantes osmóticos y antidepresivos. También ansiolíticos, antialérgicos, anticonceptivos hormonales y antidiabéticos. Estos fármacos pueden alterar cerca del 20 % de la composición y diversidad de bacterias en la microbiota (20).

Se ha asociado el incremento del uso de antibióticos de amplio espectro con la aparición de diarrea. Algunos estudios indican que entre un 5 y 25 % de pacientes con estos tratamientos mejoran al finalizarlos. El mecanismo de los antibióticos suele alterar la microbiota y la motilidad del tubo digestivo. Además de tener un efecto tóxico o alérgico sobre la mucosa intestinal (21).

Con respecto al resto de los medicamentos mencionados, deben tomarse con menos regularidad. Y con cierta precaución, dentro de lo posible. De ser un tratamiento crónico, es importante que se mantenga un seguimiento médico. Así se podrán tomar acciones correctivas del equilibrio intestinal (20).

Microbiota intestinal en las mujeres

Los estudios sobre la microbiota intestinal evidencian que hay factores determinantes de sus propiedades. Por ejemplo, los genes, las condiciones del entorno y el estilo de vida. Además, el sexo también parece generar una diferenciación, al menos en las primeras etapas. En las mujeres, la biodiversidad se desarrolla de manera más rápida durante la pubertad que en los hombres. Aunque en la edad media alcanzan una diversificación similar (22).

El embarazo suele ser una condición en la que se registran diferentes trastornos digestivos. Por ejemplo, náuseas, vómitos, acidez, flatulencia y estreñimiento (23). Este último es uno de los problemas más comunes. Se estima que alrededor del 50 % de las mujeres sufren de estreñimiento durante la gestación. Los especialistas consideran que se debe al efecto que las hormonas tienen sobre el músculo intestinal. Y a la presión que reciben los intestinos al expandirse el útero (24).

Para regular el tránsito intestinal durante el embarazo están contraindicadas las píldoras laxantes. Es importante preguntarle al ginecólogo si puede usarse algún otro producto o suplemento de venta libre. Y si es necesario seguir utilizando suplementos de hierro. En general, se recomienda incorporar el ejercicio como rutina diaria. También beber mucho líquido y consumir una dieta con alto contenido de fibra. De esta manera, se podrán contrarrestar los problemas de estreñimiento (24).

salud-intestinal

La fibra soluble de baja fermentación (presente en el Psyllium) es recomendable para el colon irritable con predominio de estreñimiento. También para el que se presenta con diarrea. (Fuente: Urrea: 138286239/ 123rf.com)

Desarrollo de la flora intestinal en los niños

La microbiota intestinal empieza a formarse durante los primeros momentos del nacimiento. Es que dentro del útero, el feto tiene un aparato digestivo sin bacterias. Hay ciertos factores que influyen en la composición de la flora intestinal del niño. Por ejemplo, el tipo de parto, la lactancia materna, la edad del destete y el inicio de alimentación no láctea. Estos se ha vinculado a la prevalencia de enfermedades alérgicas y gastrointestinales posteriormente (25).

Los nacidos por vía vaginal suelen adquirir una microbiota más abundante y variada que los de cesárea. También los bebés alimentados con leche materna, en contraste con los que recibieron fórmulas infantiles. A partir de los dos años el niño comienza a esbozar cuál será la composición de su microbiota en la adultez (25).

El uso de probióticos podría aliviar afecciones digestivas en los niños. Por ejemplo, diarrea aguda infecciosa, diarrea asociada a antibióticos o síndrome de intestino irritable. También asociación al tratamiento de erradicación del Helicobacter pylori, enfermedades inflamatorias intestinales, encefalopatía hepática y Esteatohepatitis no alcohólica (26).

Prebióticos y probióticos para mejorar la salud intestinal

Desde el siglo XX se han estudiado los beneficios de incorporar a prebióticos y probióticos a nuestra alimentación. Los prebióticos son carbohidratos no digeribles presentes en vegetales. Estimulan el crecimiento selectivo y la actividad de ciertas bacterias del colon.

Además, potencian el efecto de los probióticos al servirles como fuente de carbono cuando llegan al intestino. Entre los posibles beneficios que se desprenden de su actividad destacan (27):

  1. Reducir las infecciones intestinales por patógenos externos y del pH intestinal.
  2. Disminuir el metabolismo de proteínas y de metabolitos tóxicos.
  3. Contrarrestar la flora patógena con la proliferación de bacterias beneficiosas.
  4. Disminuir riesgo de cáncer de colon.
  5. Controlar niveles de triglicéridos y colesterol en sangre.
  6. Aumentar la absorción de minerales.

Por su parte, los probióticos son aquellos productos que mezclan diferentes bacterias y levaduras beneficiosas. Al ingerirlas, se alojan en nuestro intestino y mejoran el balance de la microbiota. Así, dificultan la adherencia de agentes infecciosos (28). Además, los probióticos ofrecen los siguientes beneficios (27, 28, 29).

  • Mejoran los procesos digestivos.
  • Protegen contra enfermedades gastrointestinales. Por ejemplo, diarrea, colitis ulcerosa, enfermedad inflamatoria intestinal y úlcera gastroduodenal.
  • Reducen la intolerancia a la lactosa y el colesterol, eczemas, alergias y riesgo de cáncer.
  • Tienen efectos contra la obesidad y diabetes.
  • Previenen las infecciones respiratorias, del tracto urogenital o en heridas quirúrgicas.
  • Mantienen el equilibrio inmunológico.
  • Combaten la microbiota patógena.

salud-intestinal

A los dos años el niño comienza a esbozar cuál será la composición de su microbiota en la adultez. (Fuente: Yeulet: 115173889/ 123rf.com)

Cómo incorporar prebióticos y probióticos a la dieta

El uso de prebióticos y probióticos en personas sanas no cuenta con recomendaciones oficiales. Aunque los expertos coinciden en que no deben ser sustitutos de una alimentación balanceada. Entre los alimentos que contienen prebióticos están la soya, avena, cebolla, ajo y plátano. También los puerros, achicoria, derivados del trigo, espárragos y alcachofa(28).

Los probióticos también se presentan en quesos, yogures y otros derivados lácteos.

¿Estás embarazada, eres menor de edad o presentas alguna enfermedad? En esos casos, se recomienda contar con orientación médica para la elección del producto y tiempo de uso. Es que dependerán del tipo de cepa y su concentración.

La inclusión de ambos tipos de productos con ingredientes vegetales es cada vez más común. Puede ser en formas de jugos comerciales o clarificados de frutas, smoothies verdes y rojos. También de polvos liofilizados de frutas, láminas y preparaciones simbióticas (31). Estas últimas mezclan ingredientes probióticos y prebióticos actuando de manera sinérgica. Por lo tanto, son otra alternativa que puede incluirse en la dieta diaria.

Criterios de compra

Nuestras bacterias intestinales favorables pueden recibir apoyo nutricional. ¿Cómo? A través de los prebióticos y probióticos. Sin embargo, no hay parámetros internacionales para su uso según grupo de edad y condición física. Por ello, es importante recibir orientación médica. Una vez recibida la recomendación de un especialista, resulta necesario tomar en cuenta los siguientes criterios:

Tipos de prebióticos y probióticos

El prebiótico es un carbohidrato no digerible. Tiene la capacidad de estimular el crecimiento y la actividad de especies bacterianas específicas del colon. Las más comunes son Lactobacillus y Bifidum. Para que un alimento sea considerado como tal, debe cumplir con tres características:

  • Ser un producto natural no fermentado. Y que pueda llegar al intestino sin ser absorbido antes por el esófago, estómago o duodeno.
  • Ejercer influencia en la composición y equilibrio de la microbiota del colon.
  • Favorecer la producción selectiva de bacterias intestinales que sean beneficiosas para la salud.

La obtención de los prebióticos puede hacerse por la extracción directa de material vegetal. O mediante la combinación de diferentes procedimientos químicos. Los más reconocidos tienen las siguientes indicaciones (27, 32, 33):

Prebiótico Indicación
Disacáridos (Lactulosa, lactitul) Estreñimiento funcional, deterioro de la función cerebral conocida como encefalopatía hepática, estreñimiento crónico
Oligosacáridos (fructo-oligosacáridos (FOS), transgalactosil-oligosacáridos (TOS) y los oligosacáridos) Síndrome de intestino irritable, prevención de la diarrea asociada a Clostridium difficile
Polisacáridos (inulina) Síndrome de intestino irritable, prevención de la diarrea asociada a Clostridium difficile
Almidones resistentes Su función no ha sido completamente definida en seres humanos

Los probióticos son aquellos microorganismos que generan efectos en el tracto gastrointestinal y modifican su microbiota. Los siete géneros utilizados con más frecuencia son Lactobacillus, Bifidobacterium, Saccharomyces, Streptococcus, Enterococcus, Escherichia y Bacillus (34).

Estos organismos microbianos se identifican de manera intraespecífica en cepas, especies y subespecies. No pueden atribuirse efectos beneficiosos de forma generalizada a un género o especie de probiótico. Sino que debe restringirse al tipo de cepas (35).

Presentación y etiqueta

Los prebióticos, en su mayoría, se utilizan como ingredientes alimentarios. Ya sea en galletas, cereales o cremas untables. También en productos lácteos o chocolates, entre otros. En cuanto a los probióticos, se obtienen de algunos alimentos fermentados. Por ejemplo, yogures y quesos, chucrut no cocinado, kéfir, kimchi y salchichas secas de tipo europeo (36).

Además, los probióticos pueden ser añadidos a alimentos no fermentados. Por ejemplo, leches, jugos, batidos, cereales, barras energéticas y fórmulas para bebés. Otras formas de presentación son los suplementos dietéticos. Estos mezclan varias cepas y dosis en cápsulas, polvos y líquidos, entre otros (34).

Es importante que el suplemento de probióticos indique en su etiqueta: género, especie y nombre de la cepa. También la ingestión mínima recomendada para su efectividad y beneficios a la salud. Además del contacto para atención al consumidor (37). La Organización Mundial de Gastroenterología (WGO, por sus siglas en inglés) recomienda revisar las condiciones de almacenamiento. Esto es debido a que algunos requieren refrigeración.

salud-intestinal

Los probióticos protegen contra enfermedades gastrointestinales. Por ejemplo, diarrea, colitis ulcerosa, enfermedad inflamatoria intestinal y úlcera gastroduodenal. (Fuente: Mironova: 132511886/ 123rf.com)

Estándares de calidad

Las cepas probióticas deben tener efectos beneficiosos (38) validados clínicamente para condiciones específicas. Y mantener activa esta capacidad cuando alcancen el intestino. Esto sugiere la Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés). Y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Aparte, deben cumplir con ciertos estándares que garanticen la calidad del producto. Por ejemplo, la seguridad por su origen humano o animal y la ausencia de cultivos patógenos. También la funcionalidad al sobrevivir el tracto gastrointestinal y su efecto inmunomodulador. Además de la tecnología de producción. Esta refiere a la capacidad de mantener sus propiedades durante el almacenamiento y la distribución (39).

Dosis recomendadas

La dosis y frecuencia de prebióticos no están estandarizadas internacionalmente. Por lo tanto, cada producto debe indicar su posología según estudios en humanos. Con la cantidad correcta pueden consumirse a largo plazo para prevenir problemas gastrointestinales. No obstante, un exceso puede traer efectos secundarios. Algunos prebióticos contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades como cáncer de colon y de mama. También infecciones gastrointestinales, del tracto urinario y vaginosis bacteriana, entre otras (39).

En cuanto a la dosis de probióticos, depende de la cepa y el fabricante. Aunque, en general, se considera necesario que diariamente 5 mil millones UFC alcancen el intestino delgado. Al menos, durante 5 días (5×10 UFC / día) (29). Una mayor cantidad de UFC no se traduce necesariamente en mejores efectos para la salud (36).

La mayoría de los productos de venta libre contienen entre 1–10 mil millones de UFC/dosis. Sin embargo, en ocasiones las dosis varían para que sean efectivos (41). Para obtener sus beneficios los probióticos deben consumirse vivos. Por ello, es importante considerar el número de UFC al final de la vida útil del producto. Y no de su fabricación (27).

Kyle StallerInstructor de Medicina HMS
“La evidencia creciente muestra que las bacterias en el intestino y los subproductos que producen afectan el estado de ánimo. También la cognición y el comportamiento”.

Riesgos de los probióticos en la práctica clínica

En personas sanas, el uso de prebióticos y probióticos se considera seguro. No obstante, en pacientes de alto riesgo deben tomarse precauciones. Existe una carencia de información sólida sobre la frecuencia y gravedad de sus efectos secundarios (42).

La WGO aconseja restringir el uso de probióticos a solo las cepas comprobadas mediante estudios en humanos (41). Ciertas investigaciones recomiendan evaluar previamente el riesgo de sepsis en pacientes inmunosuprimidos (43). También en aquellos con enfermedades graves subyacentes. Por ejemplo, diabetes mellitus, valvulopatías o problemas hematológicos. Y en pacientes de cuidados intensivos, con nutrición parenteral y con yeyunostomías. O con síndrome de intestino corto, trasplantados y con cáncer, entre otros (27).

Resumen

El adecuado funcionamiento del aparato digestivo y de los intestinos es clave para nuestro bienestar general. Esto nos permite un mejor procesamiento y absorción de los alimentos que ingerimos. Además, podemos contar con sus propiedades protectoras. La microbiota que lo conforma fortalece nuestro sistema inmunológico. Por ende, disminuye la predisposición a ciertas enfermedades e impacta en nuestra salud mental.

El uso de prebióticos y probióticos no sustituye los aportes de una alimentación equilibrada. Pero puede ayudarnos a mantener el equilibrio de la flora intestinal. Hay una gran variedad de productos presentes en el mercado. Por ello, es necesario determinar sus indicaciones y nivel de calidad. De este modo, podremos escoger el más acorde a nuestras necesidades. Además, es importante consultar a un médico para descartar posibles contraindicaciones. Sobre todo, si presentamos alguna condición grave de salud.

Si te ha gustado el artículo, deja un comentario y compártelo en tus redes sociales. ¡Muchas gracias!

(Fuente de la imagen destacada: Sobolevskaia: 109663057/ 123rf.com)

Referencias (43)

1. Instituto de Cirugía en Huelva (IOCir). Datos Curiosos sobre el Intestino - Iocir. [Internet] 2020 Dec. 02
Fuente

2. Information H, Center T, Health N. El aparato digestivo y su funcionamiento | NIDDK [Internet]. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. 2020.
Fuente

3. Guarner F, Malagelada J. La flora bacteriana del tracto digestivo. Gastroenterología y Hepatología. 2003; 26 (Supl.1):1-5.
Fuente

4. InformedHealth.org [Internet]. Cologne, Germany: Institute for Quality and Efficiency in Health Care (IQWiG); 2006-. How does the intestine work? 2011 Apr 14 [Updated 2018 May 17].
Fuente

5. Guarner F. Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad. Nutr. Hosp. [Internet]. 2007 Mayo 22(Supl.v2): 14-19.
Fuente

6. Gaceta UNAM. Salud intestinal, clave para el bienestar general [Internet]. Gaceta UNAM. 2020.
Fuente

7. García-Mazcorro J, Garza-González E, Marroquín-Cardona A, Tamayo J. Caracterización, influencia y manipulación de la microbiota gastrointestinal en salud y enfermedad. Gastroenterología y Hepatología. 2015.
Fuente

8. BBC News Mundo. Por qué lo llaman "el segundo cerebro" y otros 6 datos sorprendentes sobre el intestino [Internet]. BBC News Mundo. 2020
Fuente

9. “El segundo cerebro”, una guía para descubrir lo que tu estómago puede hacer por tu salud [Internet]. EfeSalud. 2020.
Fuente

10. El eje microbiota-intestino-cerebro y sus grandes proyecciones. M. Gomez-Eguilaz, J. L. Ramon-Trapero, L. Perez-Martinez, J. R. Blanco. Rev Neurol. 2019 Feb 1; 68(3): 111–117.
Fuente

11. Bradley Ruder D. The Gut and the Brain [Internet]. Neuro.hms.harvard.edu. 2020
Fuente

12. Mantener el intestino bajo control: Opciones saludables para ir por el buen camino [Internet]. OCPL NIH. 2017 [cited 2020 Apr. 12].
Fuente

13. Fundación Española del aparato digestivo. Alteraciones digestivas por antiinflamatorios no esteroideos [Internet]. Saludigestivo. 2020.
Fuente

14. Mental Health America. Los Intestinos y El Cerebro [Internet]. Mental Health America. 2020.
Fuente

15. BBC Mundo News. Qué debes comer para tener un intestino sano [Internet]. BBC News Mundo. 2020
Fuente

16. Ewoldt J. Para mantener la salud intestinal, alimenta las bacterias buenas [Internet]. Mayo Clinic. 2020.
Fuente

17. Proliferación excesiva de bacterias en el intestino delgado: MedlinePlus enciclopedia médica [Internet]. Medlineplus.gov. 2020.
Fuente

18. Savini C. Antibióticos, microbiota y resistencia [Internet]. Accuesp.com. 2020.
Fuente

19. NNCIH. “Detoxes” and “Cleanses”: What You Need To Know [Internet]. Nccih.nih.gov. 2020.
Fuente

20. López Á. Los alimentos y los fármacos que perjudican a las bacterias 'amigas' [Internet]. El Mundo. 2020.
Fuente

21. Samuel Sabah T. Diarrea asociada a antibióticos. [Internet] Revista Médica Clínica Las Condes, Volume 26, Issue 5, 2015, Pages 687-695, ISSN 0716-8640,
Fuente

22. Cuesta-Zuluaga, J., Kelley, S.T., Chen, Y., Escobar, J.S., Mueller, N.T., Ley, R. E., McDonald, D., Huang, S., Swafford, A.D., Knight, R. y Thackray, V.G. Age- and Sex-Dependent Patterns of Gut Microbial Diversity in Human Adults. [Internet] May 2019, 4 (4) e00261-19; DOI: 10.1128/mSystems.00261-19
Fuente

23. Trastornos digestivos durante el primer trimestre de embarazo [Internet]. Hospital Universitario Quirón Salud Madrid. 2020
Fuente

24. El Embarazo y el Estreñimiento [Internet]. Asociación Americana del Embarazo. 2020.
Fuente

25. Zamudio-Vázquez, VP, Ramírez-Mayans, JA, Toro-Monjaraz, EM, Cervantes-Bustamante, R, Zárate-Mondragón, F, Montijo-Barrios, E, Cadena-León, JF, & Cázares-Méndez, JM. (2017). [Internet]. Importancia de la microbiota gastrointestinal en pediatría. Acta pediátrica de México, 38(1), 49-62.
Fuente

26. Castañeda Guillot, C. (2017). Microbiota intestinal y salud infantil. [Internet]. Revista Cubana de Pediatría, 90(1).
Fuente

27. A NE AE, J. Nuevos alimentos para nuevas necesidades. [Internet]. 2003.
Fuente

28. Salazar A., Blanca C., Montoya C., Olga I., Importancia de los probióticos y prebióticos en la salud humana. Vitae [Internet]. 2003; 10(2):20-26.
Fuente

29. Sánchez María Teresa, Ruiz María Adolfina, Morales María Encarnación. Microorganismos probióticos y salud. Ars Pharm [Internet]. 2015 [citado 2020 Abr 12] ; 56(1): 45-59. 2020.
Fuente

30. Marquina, D. y Santos, A. "Probióticos, prebióticos y salud [Internet]. 2011; Actualidad SEM 32, 24-27.
Fuente

31. Bernal Castro Camila Andrea, Díaz-Moreno Consuelo, Gutiérrez-Cortés Carolina. Probióticos y prebióticos en matrices de origen vegetal: Avances en el desarrollo de bebidas de frutas Probiotics and prebiotics in vegetable matrices: Advances in the development of fruit drinks. Rev. chil. nutr. [Internet]. 2017; 44( 4 ): 383-392.
Fuente

32. Castañeda Guillot Carlos. Update in prebiotics. Rev Cubana Pediatr [Internet]. 2018 Dic [citado 2020 Abr 12]; 90( 4 ): e648.
Fuente

33. Lozada, Adelfo Escalante. El potencial de la manipulación de la flora intestinal por medios dietéticos sobre la salud humana. [Internet]. Enfermedades infecciosas y microbiología 21.3 [2001]: 106-114.
Fuente

34. National Institute of Health. Probiotics: Fact Sheet for Health Professionals. 2020.
Fuente

35. Olveira, G; González-Molero, I. Actualización de probióticos, prebióticos y simbióticos en nutrición clínica. Endocrinología y Nutrición, [2016]; vol. 63, no 9, p. 482-494.
Fuente

36. Campbell, K. Cómo distinguir entre alimentos fermentados y probióticos. [Internet]. 2017.
Fuente

37. Sanz Y, Collado MC, Dalmau J. Probióticos: criterios de calidad y orientaciones para el consumo. Acta pediátrica española. 2003 Jan 10;61(9):476-82.
Fuente

38. Prados-Bo, Andreu, Gómez-Martínez, Sonia, Nova, Esther, Marcos, Ascensión, El papel de los probióticos en el manejo de la obesidad. Nutrición Hospitalaria [Internet]. 2015;31(1):10-18.
Fuente

39. Markowiak, P., & Śliżewska, K. (2017). Effects of Probiotics, Prebiotics, and Synbiotics on Human Health. Nutrients, 9(9), 1021.
Fuente

40. Mariño García, Aneska, Magdalys Núñez Velázquez, and Jesús Barreto Penié. Microbiota, probióticos, prebióticos y simbióticos." Acta Médica de Cuba 17.1. 2016.
Fuente

41. Guarner, F., Sanders, M. E., Eliakim, R., Fedorak, R., Gangl, A., Garisch, J. & De Paula, J. A. Probióticos y prebióticos.2017.
Fuente

42. National Institute of Health. Probiotics: What You Need To Know. 2020.
Fuente

43. Olveira Fuster, G., and I. González-Molero. Probióticos y prebióticos en la práctica clínica. Nutrición hospitalaria 22 (2007): 26-34.
Fuente

¿Por qué puedes confiar en mí?

Artículo científico
Instituto de Cirugía en Huelva (IOCir). Datos Curiosos sobre el Intestino - Iocir. [Internet] 2020 Dec. 02
Ir a la fuente
Artículo científico
Information H, Center T, Health N. El aparato digestivo y su funcionamiento | NIDDK [Internet]. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Guarner F, Malagelada J. La flora bacteriana del tracto digestivo. Gastroenterología y Hepatología. 2003; 26 (Supl.1):1-5.
Ir a la fuente
Artículo científico
InformedHealth.org [Internet]. Cologne, Germany: Institute for Quality and Efficiency in Health Care (IQWiG); 2006-. How does the intestine work? 2011 Apr 14 [Updated 2018 May 17].
Ir a la fuente
Artículo científico
Guarner F. Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad. Nutr. Hosp. [Internet]. 2007 Mayo 22(Supl.v2): 14-19.
Ir a la fuente
Artículo científico
Gaceta UNAM. Salud intestinal, clave para el bienestar general [Internet]. Gaceta UNAM. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
García-Mazcorro J, Garza-González E, Marroquín-Cardona A, Tamayo J. Caracterización, influencia y manipulación de la microbiota gastrointestinal en salud y enfermedad. Gastroenterología y Hepatología. 2015.
Ir a la fuente
Artículo científico
BBC News Mundo. Por qué lo llaman "el segundo cerebro" y otros 6 datos sorprendentes sobre el intestino [Internet]. BBC News Mundo. 2020
Ir a la fuente
Artículo científico
“El segundo cerebro”, una guía para descubrir lo que tu estómago puede hacer por tu salud [Internet]. EfeSalud. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
El eje microbiota-intestino-cerebro y sus grandes proyecciones. M. Gomez-Eguilaz, J. L. Ramon-Trapero, L. Perez-Martinez, J. R. Blanco. Rev Neurol. 2019 Feb 1; 68(3): 111–117.
Ir a la fuente
Artículo científico
Bradley Ruder D. The Gut and the Brain [Internet]. Neuro.hms.harvard.edu. 2020
Ir a la fuente
Artículo científico
Mantener el intestino bajo control: Opciones saludables para ir por el buen camino [Internet]. OCPL NIH. 2017 [cited 2020 Apr. 12].
Ir a la fuente
Artículo científico
Fundación Española del aparato digestivo. Alteraciones digestivas por antiinflamatorios no esteroideos [Internet]. Saludigestivo. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Mental Health America. Los Intestinos y El Cerebro [Internet]. Mental Health America. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
BBC Mundo News. Qué debes comer para tener un intestino sano [Internet]. BBC News Mundo. 2020
Ir a la fuente
Artículo científico
Ewoldt J. Para mantener la salud intestinal, alimenta las bacterias buenas [Internet]. Mayo Clinic. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Proliferación excesiva de bacterias en el intestino delgado: MedlinePlus enciclopedia médica [Internet]. Medlineplus.gov. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Savini C. Antibióticos, microbiota y resistencia [Internet]. Accuesp.com. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
NNCIH. “Detoxes” and “Cleanses”: What You Need To Know [Internet]. Nccih.nih.gov. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
López Á. Los alimentos y los fármacos que perjudican a las bacterias 'amigas' [Internet]. El Mundo. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Samuel Sabah T. Diarrea asociada a antibióticos. [Internet] Revista Médica Clínica Las Condes, Volume 26, Issue 5, 2015, Pages 687-695, ISSN 0716-8640,
Ir a la fuente
Artículo científico
Cuesta-Zuluaga, J., Kelley, S.T., Chen, Y., Escobar, J.S., Mueller, N.T., Ley, R. E., McDonald, D., Huang, S., Swafford, A.D., Knight, R. y Thackray, V.G. Age- and Sex-Dependent Patterns of Gut Microbial Diversity in Human Adults. [Internet] May 2019, 4 (4) e00261-19; DOI: 10.1128/mSystems.00261-19
Ir a la fuente
Artículo científico
Trastornos digestivos durante el primer trimestre de embarazo [Internet]. Hospital Universitario Quirón Salud Madrid. 2020
Ir a la fuente
Artículo científico
El Embarazo y el Estreñimiento [Internet]. Asociación Americana del Embarazo. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Zamudio-Vázquez, VP, Ramírez-Mayans, JA, Toro-Monjaraz, EM, Cervantes-Bustamante, R, Zárate-Mondragón, F, Montijo-Barrios, E, Cadena-León, JF, & Cázares-Méndez, JM. (2017). [Internet]. Importancia de la microbiota gastrointestinal en pediatría. Acta pediátrica de México, 38(1), 49-62.
Ir a la fuente
Artículo científico
Castañeda Guillot, C. (2017). Microbiota intestinal y salud infantil. [Internet]. Revista Cubana de Pediatría, 90(1).
Ir a la fuente
Artículo científico
A NE AE, J. Nuevos alimentos para nuevas necesidades. [Internet]. 2003.
Ir a la fuente
Artículo científico
Salazar A., Blanca C., Montoya C., Olga I., Importancia de los probióticos y prebióticos en la salud humana. Vitae [Internet]. 2003; 10(2):20-26.
Ir a la fuente
Artículo científico
Sánchez María Teresa, Ruiz María Adolfina, Morales María Encarnación. Microorganismos probióticos y salud. Ars Pharm [Internet]. 2015 [citado 2020 Abr 12] ; 56(1): 45-59. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Marquina, D. y Santos, A. "Probióticos, prebióticos y salud [Internet]. 2011; Actualidad SEM 32, 24-27.
Ir a la fuente
Artículo científico
Bernal Castro Camila Andrea, Díaz-Moreno Consuelo, Gutiérrez-Cortés Carolina. Probióticos y prebióticos en matrices de origen vegetal: Avances en el desarrollo de bebidas de frutas Probiotics and prebiotics in vegetable matrices: Advances in the development of fruit drinks. Rev. chil. nutr. [Internet]. 2017; 44( 4 ): 383-392.
Ir a la fuente
Artículo científico
Castañeda Guillot Carlos. Update in prebiotics. Rev Cubana Pediatr [Internet]. 2018 Dic [citado 2020 Abr 12]; 90( 4 ): e648.
Ir a la fuente
Artículo científico
Lozada, Adelfo Escalante. El potencial de la manipulación de la flora intestinal por medios dietéticos sobre la salud humana. [Internet]. Enfermedades infecciosas y microbiología 21.3 [2001]: 106-114.
Ir a la fuente
Artículo científico
National Institute of Health. Probiotics: Fact Sheet for Health Professionals. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Olveira, G; González-Molero, I. Actualización de probióticos, prebióticos y simbióticos en nutrición clínica. Endocrinología y Nutrición, [2016]; vol. 63, no 9, p. 482-494.
Ir a la fuente
Artículo científico
Campbell, K. Cómo distinguir entre alimentos fermentados y probióticos. [Internet]. 2017.
Ir a la fuente
Artículo científico
Sanz Y, Collado MC, Dalmau J. Probióticos: criterios de calidad y orientaciones para el consumo. Acta pediátrica española. 2003 Jan 10;61(9):476-82.
Ir a la fuente
Artículo científico
Prados-Bo, Andreu, Gómez-Martínez, Sonia, Nova, Esther, Marcos, Ascensión, El papel de los probióticos en el manejo de la obesidad. Nutrición Hospitalaria [Internet]. 2015;31(1):10-18.
Ir a la fuente
Artículo científico
Markowiak, P., & Śliżewska, K. (2017). Effects of Probiotics, Prebiotics, and Synbiotics on Human Health. Nutrients, 9(9), 1021.
Ir a la fuente
Artículo científico
Mariño García, Aneska, Magdalys Núñez Velázquez, and Jesús Barreto Penié. Microbiota, probióticos, prebióticos y simbióticos." Acta Médica de Cuba 17.1. 2016.
Ir a la fuente
Artículo científico
Guarner, F., Sanders, M. E., Eliakim, R., Fedorak, R., Gangl, A., Garisch, J. & De Paula, J. A. Probióticos y prebióticos.2017.
Ir a la fuente
Artículo científico
National Institute of Health. Probiotics: What You Need To Know. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Olveira Fuster, G., and I. González-Molero. Probióticos y prebióticos en la práctica clínica. Nutrición hospitalaria 22 (2007): 26-34.
Ir a la fuente
Evaluaciones