Última actualización: 23/07/2020

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El día de hoy vamos a abordar un tema muy actual: el consumo de probióticos. Este tipo de suplementos los podemos encontrar en supermercados, farmacias y otras tiendas, y se suelen recomendar ampliamente a las personas que padecen de trastornos gastrointestinales, como inflamación abdominal o gases. ¿Sabes cómo funcionan realmente?

Los probióticos prometen restablecer el equilibrio de la microbiota intestinal de las personas que están bajo niveles altos de estrés, que siguen alimentaciones inadecuadas o que abusan del consumo de antibióticos. Sin embargo, estos suplementos son especialmente delicados y se deben de usar con el conocimiento adecuado para que los resultados sean exitosos.

Lo más importante

  • Los probióticos son suplementos que contienen microorganismos vivos con la capacidad de aportar grandes beneficios a nuestro organismo.
  • Existen distintas especies y cepas bacterianas, algunas más efectivas que otras a la hora de tratar diferentes síntomas y patologías.
  • La ingestión de probióticos se considera seguro para la mayoría de las personas. No obstante, podrían generar infecciones en personas con el sistema inmune comprometido.

Los mejores suplementos probióticos: nuestras recomendaciones

El suplemento de probióticos con la mejor relación calidad-precio

Los probióticos de Puritans pride contienen 10 diferentes cepas de bacterias benéficas (Lactobacillus y bifidobacterium) para mejorar tu salud digestiva. Su fórmula no contiene azúcar, gluten, soya, color ni sabor artificial. Contiene ingredientes lácteos, así que no es apto para veganos.

La porción que se indica para adultos es de 2 cápsula al día, y puede ser con o sin alimentos. Cada porción te garantiza 20 mil millones de CFU.

Las mejores cápsulas de probióticos para mujeres

Innate vitality te presenta un suplemento de probióticos diseñado con 17 cepas bacterianas distintas, las cuales fueron seleccionadas especialmente para preservar la salud vaginal, inmunológica y digestiva de las mujeres. Contiene 60 cápsulas vegetales aptas para veganos.

Se aconseja tomar 2 cápsulas al día que te proporcionan 50 mil millones de CFUs. Está elaborado con las mejores prácticas de manufactura, libre de gluten, lácteos, soya y sin GMO.

El suplemento de probióticos para restaurar la microbiota intestinal

Ultimate Flora Probiotic te ofrece un suplemento de probióticos con 30 mil millones de UFC de 12 cepas bacterianas distintas que ayudarán a mejorar la salud digestiva e inmunológica tanto en hombres como en mujeres.

Su fórmula está libre de lácteos, gluten, levadura, maíz y rellenos, además las cápsulas son vegetales, por lo que es un producto apto para veganos. Contiene 30 cápsulas y se debe tomar 1 diario.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre los probióticos

Cuando escuchamos los términos “bacterias” y “microorganismos” automáticamente se nos viene a la mente la palabra “enfermedad”. Sin embargo, existen microorganismos buenos para nuestra salud que forman parte de la “flora” normal de los seres humanos sanos. Si nuestra microbiota (“flora”) normal muere, podremos restablecerla por medio del consumo de suplementos probióticos.

¿Dónde almacenar tus probióticos? De preferencia en el refrigerador, al lado de los yogures y otros lácteos.
(Fuente: Om: 25864227/ 123rf.com)

¿Qué es un probiótico?

Un probiótico es un tipo de suplemento que contiene microorganismos vivos (bacterias o levaduras) capaces de proporcionar efectos benéficos a la salud. Las bacterias que se usan con mayor  frecuencia como suplementos probióticos son las que pertenecen a los géneros (clases bacterianas) Lactobacillus y Bifidobacterium (17, 19).

Un error que se comente con mucha frecuencia consiste en confundir estos productos con los denominados suplementos prebióticos. Estos últimos son compuestos no vivos que contribuyen en la formación de un ambiente óptimo para el correcto crecimiento de una microbiota saludable. Se componen de hidratos de carbono que proporcionan energía a la “flora” normal (17).

¿Qué criterios debe cumplir un suplemento para ser considerado probiótico?

No se puede usar cualquier bacteria de nuestro organismo para realizar un suplemento probiótico. El uso indiscriminado de ciertas especies microbianas no proporciona ningún tipo de beneficio y, “en el peor de los casos”, podría llegar a ser un riesgo para la salud. Un probiótico debe cumplir los siguientes criterios antes de poder ser lanzado al mercado(20):

  • Evidencia científica: Es fundamental que la efectividad del probiótico haya sido corroborada por estudios científicos de buena calidad.
  • Seguridad: Los microorganismos del probiótico no deben, por ningún motivo, volverse agresivos y ocasionar infecciones en una persona sana.
  • Vitalidad: Después de encapsular el producto, las bacterias o levaduras del probiótico deben permanecer vivas.
  • Supervivencia: Es necesario que al menos la mitad de los microorganismos del probiótico sobrevivan al consumo, digestión o aplicación del producto, llegando vivos a su lugar de acción.
  • Estabilidad: Los organismos microscópicos que se encuentran dentro del probiótico tienen que continuar con vida una vez envasados, y permanecer activos hasta que se supere la fecha de caducidad del producto.
  • Cepa adecuada: Cada especie bacteriana se divide, además, en diferentes “cepas” o subtipos (piensa en diferentes miembros de la misma familia). Será fundamental elegir una cepa activa y con acciones benéficas. Por ejemplo, la cepa 431 de la especie L. casei (L. casei 431 ®).
  • Etiquetado: La información del probiótico debe aparecer en una etiqueta visible, con información verdadera y fácil de leer y comprender.

Gracias a que la utilización de probióticos se ha vuelto muy popular en los últimos tiempos, varias farmacéuticas se están encargando de desarrollar cepas novedosas que prometen efectos extraordinarios. Por desgracia, estas bacterias no siempre poseen las condiciones que debe cumplir un probiótico de calidad. Por ello, debes informarte bien antes de elegir un producto determinado.

El kéfir es un alimento alto en probióticos.
(Fuente: Zidar: 34037457/ 123rf.com)

¿Qué beneficios me aportan los probióticos?

Los probióticos nos aportan una amplia variedad de beneficios, los cuales dependerán en gran medida del tipo de cepa que se use en cada suplemento. Una vez que los microorganismos colonicen la zona “diana” (puede ser la boca, el estómago, el intestino e incluso el aparato genital femenino) nos brindarán las siguientes ventajas (1, 2, 4, 6, 7, 16, 21, 22):

  • Proceso digestivo más ligero y rápido
  • Disminución de los gases
  • Mejoría en el tránsito intestinal
  • Disminución de la circunferencia abdominal
  • Normalización del peso y de los niveles de colesterol en sangre
  • Menor incidencia de infecciones
  • Menor incidencia de procesos alérgicos
  • Mejoría general de la sintomatología ansiosa
  • Incremento de los niveles de ácido fólico, cianocobalamina y vitamina K
  • Incremento de la fertilidad (en mujeres)
  • Reducción del dolor asociado a la menstruación (en mujeres)

Si elegimos un suplemento probiótico con una gran cantidad de especies bacterianas, notaremos mejoría en nuestra calidad de vida de forma global. En cambio, si queremos resolver problemas específicos, lo más recomendable es optar por un probiótico con cepas concretas. Por ejemplo, hay productos que se dirigen particularmente hacia la pérdida de peso o para aumentar las defensas frente a la infección.

Jesús SanchisDietista-Nutricionista

“El consumo de probióticos (yo mejor diría, la mejora de la integridad del epitelio y del ecosistema intestinal) puede ayudar a revertir las alteraciones inmunológicas y metabólicas asociadas a la obesidad”.

¿Qué clases de probióticos existen?

Existe una gran cantidad de probióticos distintos, tantos como posibles combinaciones de microorganismos. Conocer bien los síntomas que deseas tratar te ayudará a escoger un producto que te ofrezca el máximo beneficio. La siguiente tabla te ayudará a elegir un probiótico de acuerdo con tus necesidades (4, 10, 11, 21, 22, 23, 24, 25, 26):

Síntoma a tratar Probióticos recomendados (bacteria y cepa)
Diarrea aguda (asociada a gastroenteritis) Lactobacillus reuteri DSM 17938, Lactobacillus reuteri ATCC 55730, Lactobacillus rhamnosus GG, Lactobacillus casei DN-114 001, Saccharomyces cerevisiae boulardii CNCM I-7454 y Lactobacillus gasseri CP2305
Diarrea (después del uso de medicamentos) Lactobacillus rhamnosus GG y Saccharomyces cerevisiae boulardii CNCM I-745
“Acidez estomacal” (infección por Helicobacter pylori) Lactobacillus johnsonii LA1 y Lactobacillus gasseri OLL2716
Estreñimiento Lactobacillus reuteri DSM 17938, Lactobacillus reuteri ATCC 55730, Lactobacillus rhamnosus GG, Propionibacterium freudenreichii CIRM-BIA 129 y Lactobacillus gasseri CP2305
Síndrome del intestino irritable Lactobacillus acidophilus AD031, Lactobacillus acidophilus SDC 2012,2013, Lactobacillus casei DG, Lactobacillus plantarum 299v y Bifidobacterium longum NCC3001
Resfriado común e infecciones virales Lactobacillus casei Shirota y Streptococcus salivarius K12
Caries y problemas en las encías Streptococcus salivarius M18
Sobrepeso y aumento del colesterol Lactobacillus gasseri BNR17, Lactobacillus gasseri SBT2055 y Bifidobacterium animalis GCL2505
Síntomas depresivos Bifidobacterium longum NCC3001
Síntomas ansiosos Lactobacillus gasseri CP2305, Lactobacillus rhamnosus NCC4007 y Bifidobacterium longum NCC3001

Esta tabla es solo una pequeña muestra del apasionante mundo de los probióticos. Si deseas tratar otros problemas más específicos (por ejemplo, alteraciones menstruales, diverticulitis o enfermedad de Crohn), debes consultar a un especialista que te ayude a elegir el suplemento más apropiado para ti.

¿Cómo debo tomar mi suplemento probiótico?

Como ya te lo hemos comentado, los probióticos contienen microorganismos vivos. Por lo tanto, es importante seguir una serie de pasos específicos para garantizar la vitalidad de estas células. De no ser así, consumiremos cientos de bacterias muertas o debilitadas, incapacidad de ayudarnos (16, 19, 27). Si deseas sacar el máximo provecho a tu suplemento probiótico, sigue los siguientes consejos:

  • ¿Cuándo se debe tomar? Lo puedes ingerir a cualquier hora. Si estás tomando un probiótico para mejorar la digestión, lo más recomendable es que lo ingieras aproximadamente media hora antes de las comidas.
  • ¿Cómo? Puedes tomar el suplemento solo con agua o con alimentos. Sin embargo, no se debe ingerir con alimentos ácidos o líquidos muy calientes. El calor y el ácido pueden destruir a los microorganismos probiotas.
  • ¿Qué cantidad? Cada probiótico contiene una dosis determinada, que debe aparecer explicada su etiqueta. Para las personas que van a empezar a usar probióticos por primera vez, se aconseja una dosis máxima diaria de 15 mil millones de Unidades Formadoras de Colonias (UFC).

La medicación podría representar un reto extra a la hora de la suplementación con probióticos. Si estás bajo tratamiento antibiótico, considera que la sustancia bactericida es nociva para los microorganismos probiotas. Lo más recomendable es que dejes pasar un mínimo de dos horas entre la toma de tus medicamentos y la de tu probiótico.

Dra. Whitney BoweDermatóloga

“Empieza por un probiótico que contenga de 10 a 15 mil millones de CFU y ve aumentando la dosis, ya que podrías llegar a experimentar cierta inflamación al volver a colonizar tu intestino”.

¿Cómo debo conservar mi suplemento probiótico?

¿Cómo podemos alargar la vida de estos microorganismos tan benéficos? Los especialistas recomiendan conservar tus probióticos a bajas temperaturas. El frío del refrigerador (¡jamás el del congelador!) reducirá la velocidad del metabolismo de las bacterias y alargará su vida útil. En cambio, el calor y exposición a la luz solar tendrán justo el efecto contrario.

Por otra parte, debes verificar la fecha de caducidad de este suplemento. Aunque puedes ser más “permisivo” con la fecha de expiración de elementos inertes (como minerales o vitaminas), los probióticos solo serán efectivos mientras mantengan su vitalidad, que desaparecerá al poco tiempo de cumplirse la fecha de caducidad.

Tu suplemento probiótico debe estar perfectamente empaquetado. Además, debes verificar que venga con su sello de protección íntegro.
(Fuente: Boonpeng: 61822789/ 123rf.com)

¿Qué efectos secundarios tienen los probióticos?

Los efectos secundarios que se asocian con mayor frecuencia al consumo de probióticos derivan del crecimiento acelerado de la microbiota. En personas que emplean este tipo de suplementos por primera vez se puede presentar inflamación abdominal, gases y sensación de pesadez estomacal (28). Estos síntomas deben desaparecer de forma progresiva mediante el uso continuo de los mismos.

En casos muy extraños, los probióticos pueden llegar a producir infecciones graves. Esta complicación se suele presentar de forma repentina en individuos afectados por algún tipo de déficit inmunitario o con un sistema inmune poco desarrollado (29). Si eres una persona por lo general sana, es muy poco probable que el uso de probióticos te genere alguna complicación.

¿Qué contraindicaciones tienen los probióticos?

Hay una amplia cantidad de investigaciones que han evaluado la seguridad de los probióticos durante años. A pesar de que los resultados apuntan a que estos suplementos son seguros para el consumo humano, incluso a dosis elevadas, es muy importante tomar las precauciones y consultar con un médico antes de suplementarte con un probiótico, sobre todo si formas parte de alguno de los siguientes grupos: (28, 29):

  • Individuos inmunodeprimidos: En casos de inmunosupresión secundaria a infección por el VIH, trasplantes o alteraciones genéticas, no se recomienda el uso de probióticos. En este caso, los microorganismo podrían desencadenar sepsis (infección grave que se expande por todo el cuerpo).
  • Bebés: Existen probióticos creador de forma especial para tratar la diarrea de los niños. Sin embargo, se han descrito casos puntuales de sepsis entre neonatos críticamente enfermos. Por lo tanto, se recomienda que el uso de probióticos en niños sea vigilado de cerca por un pediatra (30, 31).
  • Mujeres embarazadas y en periodo de lactancia: A pesar de que hay productos dirigidos al uso de mujeres embarazadas, por lo general, lo más recomendable es consultar con el médico antes de agregar cualquier suplemento a la dieta de las mujeres embarazadas o lactantes.
  • Personas con implantes valvulares cardíacos: Se han descrito en algunas investigaciones casos de endocarditis (infección grave que afecta al corazón) como resultado a la colonización de válvulas artificiales por parte de microorganismos probiotas. Se aconseja precaución ante el uso de estos productos entre las personas sometidas a cirugía cardíaca (32).

Las infecciones secundarias al uso de probióticos son poco comunes. No obstante, sus repercusiones (sepsis, endocarditis e invasión fúngica) son potencialmente graves. Para evitar complicaciones derivadas de la ingesta de probióticos, consulta a tu médico con regularidad y selecciona cepas cuya efectividad haya sido confirmada por los especialistas.

¿Qué precio tienen los suplementos probióticos?

Los probióticos tienen un precio bastante moderado. El precio de la mayor parte de los productos ronda entre los tienen un costo que oscila entre los $300 y los $700 pesos, aunque claro, hay otros con precios más elevados. La principal diferencia radica en el número de cápsulas, perlas o tabletas por envase. Algunas marcas son más generosas y ofrecen hasta 180 comprimidos por producto, permitiendo la suplementación durante varios meses.

Después de tomar tu probiótico pueden aparecer fenómenos alérgicos, como picor repentino e inflamación de la piel.
(Fuente: Popov: 39679362/ 123rf.com)

Se deben considerar otros factores que suelen elevar el precio del probiótico. Por ejemplo, la calidad del envasado y el uso de cápsulas vegetarianas aumentarán el costo del producto. De igual forma, los fabricantes que utilizan cepas exclusivas, desarrolladas en sus propios laboratorios, venden sus probióticos a un precio más elevado.

¿Qué es la microbiota?

La microbiota se compone por las bacterias y levaduras que se encuentran en la piel, intestino e inclusive el tracto genital de los humanos sanos. Su presencia evita la colonización por gérmenes patógenos y proporciona una serie de beneficios como, por ejemplo, un proceso digestivo más ligeros o la síntesis de algunas vitaminas (1, 2).

Los estudios parecen confirmar que el desarrollo de la microbiota comienza a las pocas horas de vida.Durante el parto, el niño entra en contacto con la “flora” materna y con microorganismos presentes en el medio externo. Estas bacterias y levaduras colonizarán al recién nacido y darán lugar a una microbiota única y personal (1, 3).

La microbiota asentará en aquellas superficies y mucosas que estén en contacto con el medio externo. Así, nos referimos a la microbiota cutánea, intestinal, vaginal, oral y hasta ocular. La “flora” intestinal afecta al bienestar de todo el organismo, lo cual es sumamente interesante desde el punto de vista de la suplementación (3).

¿Qué microorganismos forman parte de la microbiota intestinal normal?

La microbiota intestinal se conforma por por miles de millones de bacterias distintas. La genética individual, la alimentación y los factores ambientales condicionan el número y la variabilidad de las especies de microorganismos que habitan el sistema digestivo de cada persona. Podemos distinguir entre tres divisiones (“filos”) bacterianas principales (3):

  • Fimicutes: Hasta el 70% de los microorganismos de la microbiota normal pertenecen a esta división. Entre ellas podemos encontrar a las bacterias Lactobacillus, siendo la más conocida Lactobacillus casei (L-casei inmunitas).
  • Bacteroidetes: Componen el 20% de la microbiota normal. Las bacterias más conocidas de esta división son las que pertenecen al género Bacteroides (Bacteroides fragilis, Bacteroides ovatus y Bacteroides dorei).
  • Actinobacteria: A pesar de que este filo se encuentra en menor proporción (5%) en comparación con el resto, contiene a las indispensables Bifidobacterias (“Bifidus activo”).

Se ha comprobado que las personas con obesidad, por ejemplo, cuentan con una proporción de Firmicutes mayor de lo normal. Por lo anterior, los especialistas han llegado a la conclusión de que la proporción de estas divisiones bacterianas, y no solo la cantidad de microbios totales, dota a nuestra microbiota intestinal de cierta capacidad para regular el metabolismo (4, 5).

Los alimentos fermentados son altos en probióticos.
(Fuente: Madeleinesteinbach: 90447295/ 123rf.com)

¿Qué funciones tiene la microbiota intestinal?

Las funciones de la microbiota intestinal no se limitan únicamente al estómago e intestino. Las investigaciones más recientes han confirmado que los efectos de estas bacterias benéficas se extienden a la totalidad del organismo. Actualmente, se tiene información de cinco procesos distintos que dependen de la microbiota intestinal (1, 3, 6):

  • Defensa frente a bacterias dañinas (patógenos): La presencia de la microbiota intestinal evita o dificulta la colonización del sistema gastrointestinal por parte de bacterias patógenas que tienen la capacidad de provocar infecciones.
  • Regulación de la inmunidad y de la inflamación: Se ha observado que algunas especies bacterianas de la microbiota tienen la capacidad de regular la respuesta inmune del organismo, atenuando la respuesta inflamatoria y evitando la aparición de alergias e intolerancias.
  • Metabolismo y digestión: Los seres humanos pueden digerir algunos compuestos presentes en los alimentos, como los almidones, gracias a las bacterias de la microbiota intestinal. Del mismo modo, la microbiota interviene en la síntesis de algunas sustancias fundamentales para el ser humano: biotina, ácido fólico y vitamina K.
  • Interacción con fármacos y tóxicos: La microbiota también tiene la capacidad de interactuar con fármacos y sustancias tóxicas, alterando su función e incluso dejándalos inactivos totalmente.
  • Neuromodulación (eje “microbiota-intestino-cerebro”): El intestino tiene una compleja red neuronal que está en contacto directo con el cerebro. La microbiota interviene en esta relación, regulando la producción de sustancias químicas vitales para el funcionamiento normal del sistema nervioso.

Se requiere una microbiota diversa para que todos estos procesos se puedan llevar a cabo. Cada especie bacteriana contará con una o varias funciones diferentes que actuará en equilibrio con el resto de la microbiota. En la siguiente tabla podrás consultar una relación de las principales bacterias con sus efectos más importantes(3, 7, 8, 9, 10, 11):

Bacteria Filo o división Función
Bacteroides fragilis Bacteroidetes Defensa frente a bacterias dañinas
Bacteroides melaninogenicus Bacteroidetes Defensa frente a bacterias patógenas
Bacteroides oralis Bacteroidetes Defensa frente a bacterias dañinas, metabolismo y digestión
Bifidobacterium bifidum Actinobacteria Defensa frente a bacterias dañinas, modulación de la inmunidad y de la inflamación, metabolismo y digestión
Lactobacillus Fimicutes Defensa frente a bacterias dañinas, metabolismo, digestión y neuromodulación
Prevotella Bacteroidetes Defensa frente a bacterias dañinas, metabolismo y digestión

¿Qué factores afectan a la composición de la microbiota intestinal?

Hay un sinfín de aspectos que afectan a la composición y a la variabilidad de la microbiota de cada persona, dotando a cada individuo una “flora” intestinal individualizada. A continuación, te mostraremos un listado en el que podrás encontrar las principales características que pueden alterar el número y la proporción de bacterias intestinales (4, 8):

  • Anatomía: El estado del tracto gastrointestinal (por ejemplo, alteraciones en la producción de ácidos gástricos o de bilis) determinará el tipo de bacterias que pasarán a formar parte de la microbiota normal.
  • Genética: Se ha observado una microbiota similar entre los individuos de la misma familia, sobre todo entre hermanos gemelos.
  • Edad: Los niños poseen una microbiota menos diversa. A lo largo de la vida, aparecen nuevas especies que pasarán a formar parte de su microbiota intestinal.
  • Alimentación: Las dietas muy extremas (como las “carnívoras” o las vegetarianas estrictas) generan la desaparición de algunas especies que se encuentran con frecuencia en la microbiota de personas que siguen dietas variadas. El uso de edulcorantes también afectará de forma negativa al estado de las bacterias intestinales.
  • Medicación: El uso excesivo de antibióticos de forma destruirá a gran parte de la microbiota.
  • Tóxicos: El tabaco tiene la capacidad de producir cambios en la variabilidad de la microbiota normal.
  • Estrés, ansiedad y depresión: El estrés emocional y otras alteraciones mentales se acompañan de cambios en la microbiota. Se ha discutido si la alteración de la microbiota es secundaria al sufrimiento emocional, o viceversa.

A medida que la composición de la microbiota de una persona se aleje más de los porcentajes “ideales”, mayor será la probabilidad de sufrir desajustes metabólicos a largo plazo. Por ejemplo, una elevación exagerado de Bacteroides fragilis hará que este microorganismo inicialmente inofensivo se convierta en dañino (12).

No podemos olvidar la importancia de la alimentación en nuestra salud. Si se lleva una dieta de mala calidad; alta grasas, azúcares y edulcorantes, las diferentes poblaciones de la microbiota se verán alteradas en número y proporción. Todo lo anterior favorecerá la presencia de diversas enfermedades (13).

foco

¿Sabías que aunque el término “flora” intestinal es muy popular, no es correcto? Los expertos recomiendan utilizar el término microbiota para referirse a estos microorganismos (que no pertenecen al reino vegetal).

¿Qué consecuencias puede tener el desequilibrio de la microbiota intestinal?

Cuando los porcentajes de la microbiota intestinal se aleja de lo que se considera como “normal” en personas sanas, pasamos a hablar disbiosis intestinal. Esta alteración ocasiona un deterioro de la salud a largo plazo. Los principales síntomas de este desequilibrio serán los siguientes (14):

  • Alteraciones en la digestión: El proceso digestivo de algunos compuestos será más complicado, como en el caso de la fibra, por ejemplo. Esto favorecerá la aparición de malestar abdominal, diarrea, estreñimiento y gases.
  • Sobrepeso y obesidad: Se ha observado que una alimentación alta en azúcar y grasa generan un aumento de los niveles de bacterias del filo Bacteroidetes. Estas bacterias aumentan la absorción de grasas, lo que contribuirá a la aparición de sobrepeso, obesidad, hipertensión y elevación de los niveles de colesterol en sangre.
  • Infecciones del sistema digestivo: La disbiosis intestinal favorecerá el crecimiento de bacterias patógenas u oportunistas (microorganismos generalmente inofensivos que se aprovechan de la debilidad de las defensas para volverse agresivos) que provocarán gastroenteritis, diarrea e incluso cuadros de colitis (7).
  • Inflamación: Se ha comprobado que el desequilibrio de la microbiota provoca un estado de inflamación constante. Esto puede tener consecuencias desagradables, como los gases y la inflamación abdominal, pero también se asocia a repercusiones más graves, como el aumento de la incidencia del cáncer de colon.
  • Alteraciones del sistema nervioso: La disbiosis producirá una alteración en el eje microbiota-intestino-cerebro, provocando y favoreciendo todo tipo de enfermedades del sistema nervioso: ansiedad, depresión e insomnio entre otras (6).

Por mucho tiempo se ha subestimado la importancia de las bacterias intestinales en la salud humana, además en algunos casos se han utilizado tratamientos antibióticos de forma excesiva. Lo anterior ha contribuido a la presencia de disbiosis, y con ella, la aparición de enfermedades “actuales”: obesidad, diabetes, hipercolesterolemia e hipertensión (15).

¿Cómo puedo favorecer el desarrollo de mi microbiota intestinal?

La microbiota intestinal permanece en nuestro organismo en un delicado equilibrio. De acuerdo con los especialistas, estas bacterias se mueven “entre la resiliencia y la fragilidad”. Si queremos promover el desarrollo adecuado de nuestra “flora” y evitar la proliferación de patógenos, tenemos que prestar atención a los siguientes aspectos(16):

  • Alimentación equilibrada: De acuerdo con algunos especialistas, una dieta baja en grasas y azúcares contribuirá al desarrollo de una microbiota equilibrada. Se recomienda también seguir una dieta omnívora. Las personas veganas, vegetarianas y carnívoras estrictas deben ser más precavidos de lo normal para mantener su “flora” intestinal en buen estado.
  • Evitar edulcorantes y polialcoholes: Muchos individuos consumen edulcorantes en su alimentación (en forma de estevia o sacarosa) para reducir su ingestión de azúcares libres. No obstante, se ha asociado a estos productos con la aparición de disbiosis intestinal. Es mucho más saludable acostumbrarse a una dieta sin azúcar ni edulcorantes.
  • Incrementar el consumo de fibra y alimentos fermentados: La fibra favorece el desarrollo de muchas especies que conforman la microbiota. Además, los productos fermentados (yogur, kéfir, miso y kimchi) contienen microorganismos beneficiosos que refuerzan la “flora” intestinal al ingerirlos.
  • Abandonar el alcohol, el tabaco y otros tóxicos: Está más que confirmado que estas sustancias nocivas alteran y destruyen la microbiota. Eliminar su consumo te proporcionará grandes beneficios que van más allá del bienestar intestinal.
  • Adoptar una rutina de alimentación, descanso y deporte: Comer a la misma hora también favorece el equilibrio de la microbiota. El sueño regular y el deporte contribuyen al mantenimiento de un estilo de vida saludable, creando un ambiente favorable para el crecimiento de la “flora” intestinal.
  • Utilizar medicamentos únicamente bajo prescripción médica: Los antibióticos, y en menor medida otros fármacos como los anticonvulsivantes y antipsicóticos, generan alteraciones en el equilibrio de la microbiota. Consulta siempre a un profesional de la salud antes de tomar cualquier fármaco.

Si las medidas que acabamos de mencionar fallan o si sabes que tu microbiota intestinal será irremediablemente destruida (porque requieres, por ejemplo, someterte a un tratamiento antibiótico muy fuerte), lo más recomendable es que tomes en cuenta la introducción de un probiótico. En la siguiente sección te daremos más información fundamental sobre estos suplementos capaces de “resucitar” tu microbiota.

Criterios de compra

Seleccionar un probiótico adecuado no es una tarea sencilla. No te preocupes: La información de la primera parte de nuestra guía te permitirá decidir qué cepa probiótica es la más adecuada para ti. Pero ahora, nuestros criterios de compra te ayudarán a elegir el mejor producto disponible considerando las siguientes características:

Nutrición vegana o vegetariana

Muchos probióticos contienen un sustrato (material de cultivo) de origen animal. La leche o sus derivados se utilizan habitualmente para favorecer el desarrollo de estos microorganismos. Por lo tanto, no olvides buscar el sello vegano en tu suplemento para que puedas estar seguro de que fue elaborado íntegramente a partir de fuentes vegetales.

Otra característica que debes considerar es la composición de la cápsula. Los comprimidos con una cubierta compuesta por gelatina no son aptos para vegetarianos ni para veganos, ya que este material se elabora a partir de colágeno animal. Por fortuna, existen cápsulas veganas fabricadas con celulosa.

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¿Sabías que las cápsulas vegetales se fabrican a partir de hidroxipropilmetilcelulosa, una modificación de la celulosa de origen natural? Esta sustancia se utiliza en la industria farmacéutica, alimentaria y cosmética.

Intolerancias y alergias

Es posible que tu probiótico se haya fabricado en una industria que utilice gluten, frutos secos, pescado o lactosa. Si presentas alguna intolerancia a cualquiera de estos compuestos, busca un producto que especifique en su etiquetado la ausencia de estos alérgenos. Acude a tu médico si aparece algún síntoma inesperado tras la toma de tu suplemento.

Número de especies microbianas

Tu suplemento probiótico puede contener una única especie bacteriana (por ejemplo, Bifidobacterium animalis) o varios géneros en un único comprimido (por ejemplo, Bifidobacterium animalis y diferentes especies de Lactobacillus). Paradójicamente, algunos estudios consideran que utilizar una única bacteria es la estrategia más efectiva.

Los probióticos que contienen diferentes especies bacterianas se consideran mejores a la hora de prevenir infecciones, pero si deseas obtener un efecto en particular, lo más recomendable es buscar cepas más específicas. Por ejemplo, el uso de Bifidobacterium animalis como tratamiento para la obesidad será más efectivo que la toma de un probiótico con varias especies.

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¿Sabías que las bacterias compiten entre ellas por un mismo sustrato (oxígeno y alimento)? Si se utiliza un probiótico con varios microorganismos, es crucial que éstos sean capaces de cooperar entre sí. De otro modo, el suplemento perderá efectividad.

Envasado

Los probióticos son suplementos muy delicados. Por lo tanto, es fundamental que verifiques con mucho cuidado el envasado de tu producto antes de la compra. Desecha cualquier recipiente con desperfectos; si el aire o la luz se cuelan en el interior del envase es posible que los microorganismos mueran o se debiliten.

Cantidad de UFC

Tu artículo debe contener un número suficiente de bacterias probióticas (medidas en Unidades Formadoras de Colonias, UFC). Considerando que una parte de los microorganismos mueren durante el envasado y la ingesta, será necesario usar una cantidad elevada de UFC (unos 10-15 mil millones) para asegurar su efectividad.

Andreu PradosFarmacéutico y dietista-nutricionista

“Antes de usar un probiótico, asegúrate que la indicación para la que lo usas está respaldada por ensayos clínicos bien diseñados. Siempre conviene personalizar el riesgo/beneficio de su empleo en cada persona y tras obtener el beneplácito de tu mé[email protected] y/o farmacé[email protected]”.

Relación calidad-precio

Por lo general, estos productos contienen envases con treinta o más cápsulas. Si tenemos en cuenta que los efectos beneficiosos aparecen, aproximadamente, después de un mes de uso, será aconsejable que adquieras un producto con una mayor cantidad de cápsulas que te permitan suplementarte con probióticos durante dos o más meses.

Resumen

Agregar un probiótico a tu dieta contribuirá a mejorar tu calidad de vida. Estos microorganismos reforzarán tus defensas y aliviarán tus molestias gastrointestinales. Si cuidas el exterior de tu cuerpo mediante el ejercicio y la cosmética ¿por qué no añadir un probiótico a tu rutina y reforzar tu salud desde el interior?

Estos productos requieren unas pautas de conservación mucho más complejas si se comparan con otros suplementos, como las vitaminas o los minerales. Sin embargo, sus beneficios se cuentan entre los más altos de cualquier tipo de suplemento. No lo dudes y aprovecha todas las ventajas que te ofrecen los probióticos.

Nos ha encantado hablarte del tema de hoy, comparte en tus redes este artículo y déjanos un comentario. ¡Hasta la próxima!

(Fuente de la imagen destacada: Zidar: 32277956/ 123rf.com)

Referencias (32)

1. Mohajeri MH, Brummer RJM, Rastall RA, Weersma RK, Harmsen HJM, Faas M, et al. The role of the microbiome for human health: from basic science to clinical applications. Eur J Nutr. 2018 May 1;57.
Fuente

2. LeBlanc JG, Milani C, de Giori GS, Sesma F, van Sinderen D, Ventura M. Bacteria as vitamin suppliers to their host: A gut microbiota perspective. Vol. 24, Current Opinion in Biotechnology. 2013. p. 160–8.
Fuente

3. Thursby E, Juge N. Introduction to the human gut microbiota. Vol. 474, Biochemical Journal. Portland Press Ltd; 2017. p. 1823–36.
Fuente

4. Harmsen HJM, de Goffau MC. The Human Gut Microbiota. Adv Exp Med Biol [Internet]. 2016;902:95–108.
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5. Rinninella E, Raoul P, Cintoni M, Franceschi F, Miggiano GAD, Gasbarrini A, et al. What is the Healthy Gut Microbiota Composition? A Changing Ecosystem across Age, Environment, Diet, and Diseases. Microorganisms [Internet]. 2019 Jan 10;7(1).
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6. Martin CR, Osadchiy V, Kalani A, Mayer EA. The Brain-Gut-Microbiome Axis. Vol. 6, CMGH. Elsevier Inc; 2018. p. 133–48.
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7. Bischoff SC, Barbara G, Buurman W, Ockhuizen T, Schulzke JD, Serino M, et al. Intestinal permeability - a new target for disease prevention and therapy. Vol. 14, BMC Gastroenterology. BioMed Central Ltd.; 2014.
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Comparación clínica
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Revisión de literatura y caso clínico
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