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Última actualización: 23/07/2020

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¿Sientes que cada vez más alimentos te producen gases y malestar? ¿Tu vitalidad ya no es la misma? ¿Has ganado peso y no sabes por qué? Esto podría ser una señal de alarma de tus bacterias intestinales, ¡tenemos que prestarles atención!

Nuestro bienestar podría estar íntimamente relacionado con la salud de nuestra flora intestinal, pudiendo ser un factor protector para nuestro sistema inmune, nuestro metabolismo e incluso nuestro cerebro. Si quieres saber qué hábitos podrían estar afectando a tu ecosistema interior y cómo evitarlos, ¡échale un vistazo a este artículo!

Lo más importante

  • Las bacterias intestinales son fundamentales para preservar nuestra salud. Ellas se encargan de producir vitamina B y K, de proteger a nuestro intestino de patógenos y de potenciar al sistema inmune.
  • Muchos factores como dietas inapropiadas, el uso de antibióticos o estilos de vida malsanos pueden disminuir la población de bacterias beneficiosas.
  • Los probióticos y prebióticos podrían repoblar la flora intestinal saludable. No obstante, hay algunas precauciones que aplicar a estos productos.

Los mejores productos para preservar la flora intestinal del 2020

El simbiótico vegetariano favorito de los compradores

Abrimos esta lista con un simbiótico que cuenta con miles de valoraciones positivas en el mercado online. Se trata de un suplemento que contiene una eficaz combinación de prebióticos y probióticos. Cada dosis de una cápsula incluye 5 mg de probióticos (1 billón UFC o Unidades Formadoras de Colonias) procedentes de diferentes cepas.

Entre sus ingredientes se encuentra la inlulina y otras fuentes naturales de prebióticos. También contiene papaya, jengibre, cúrcuma y menta en polvo, entre otras sustancias beneficiosas para nuestro organismo. Estas cápsulas contienen ingredientes de origen vegetal y están contenidas en cápsulas vegetarianas.

El mejor simbiótico económico y vegano

Continuamos con otro suplemento simbiótico que cuenta con excelentes valoraciones y está disponible a un precio accesible. Cada dosis contiene 25 billones de UFC vivas de la variante Lactowise. También aporta 600 mg de fibra de inulina de agave.

Este producto no necesita refrigeración, ya que resiste los cambios de temperatura y pH. Se trata de un complemento alimenticio vegano que ofrece una garantía de 60 días. Su fabricante promete la devolución del costo del producto si el cliente no está satisfecho con los resultados.

El mejor probiótico para mujeres y vegetariano

Este suplemento de la popular marca Garden of Life está diseñado para apoyar las necesidades específicas de la mujer. Con este objetivo en mente, busca mejorar tanto su sistema digestivo como inmunológico.

Contiene diferentes cepas de probióticos y un total de 50 billones de UFC. Se trata de un complemento alimenticio hipoalergénico. También es libre de gluten y soya, así como productos lácteos y de origen animal.

El probiótico con mejor relación calidad-precio

Seguimos este listado con un suplemento muy popular entre sus consumidores. Este producto contiene 100 millones de probióticos (lactobacillus acidophilus) por dosis.

Sus cápsulas están hechas de celulosa vegetal y no contienen colorantes, saborizantes, endulzantes ni conservantes artificiales. Tampoco incluyen azúcar, lactosa, leche, soya, gluten, trigo ni pescado. Son aptas para vegetarianos.

El mejor prebiótico de inulina en polvo

Concluimos esta lista con un prebiótico muy bien valorado por sus compradores. Se trata de un suplemento de inulina de agave kosher que tiene un origen 100 % orgánico.

Viene en forma de polvo y es soluble, por lo que podrás tomarlo disuelto en agua, jugos, tés, cafés o licuados, entre otros alimentos. Esta fibra soluble estimula el desarrollo de la flora intestinal beneficiosa, ya que es utilizada como sustrato por las bacterias del colon.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre el daño de la flora intestinal

La flora intestinal (también conocida como microbiota) es la comunidad compuesta de bacterias, virus y hongos que pueblan a nuestro tubo digestivo. La microbiota vive con nosotros en una relación llamada mutualismo, donde somos beneficiados por su presencia (nos protege de microorganismos patógenos, potencia el sistema inmune y ayuda a la producción de vitamina B y K) mientras que nosotros le damos hogar y alimento (1).

Esta microbiota está conformada por aproximadamente 100.000 millones de microorganismos de 400 especies distintas (la mayoría bacterias) y en ciertas situaciones no puede subsistir correctamente, lo cual podría ser el inicio de diversas enfermedades, ¿te pica la curiosidad? ¡Sigamos!

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La producción de hormonas del estrés podría tener un efecto perjudicial sobre nuestras bacterias intestinales. Intenta practicar alguna técnica de relajación como la meditación. (Fuente: Davydov: 95954364/ 123rf.com)

Hablemos sobre la disbiosis intestinal

El daño de nuestra flora intestinal sucede cuando nuestras bacterias beneficiosas no pueden vivir de forma normal en nuestro intestino, generando una condición llamada “disbiosis intestinal”.

La disbiosis intestinal, conocida también como disbacteriosis, es la alteración del equilibrio de nuestra microbiota normal. Esta situación puede deberse a alteraciones en la calidad y la distribución de nuestras bacterias como consecuencia de cambios desfavorables en el ambiente donde viven (2), lo que podría resultar en una alteración de nuestra barrera intestinal e incluso en la colonización de bacterias patógenas.

¿Hay bacterias intestinales “buenas” y “malas”?

Las bacterias intestinales no siempre desempeñan un papel beneficioso para nuestra salud. Investigadores han analizado la composición bacteriana en individuos saludables, encontrando una gran prevalencia de especies como Lactobacillus, Bifidobacterium spp. y Bacteroides (3).

En ciertas enfermedades, como en la obesidad o en problemas gastrointestinales, se ha encontrado una disminución de las poblaciones bacterianas mencionadas anteriormente, con un aumento de Firmicutes y Clostridia spp., respectivamente.

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Las fibras fermentables son aquellas que las bacterias intestinales pueden usar como alimento. Estas se encuentran en verduras, legumbres, cereales integrales y nueces. (Fuente: Bondd: 116433551/ 123rf.com)

¿Qué podría dañar la flora intestinal?

Como hemos explicado anteriormente, nuestras bacterias intestinales se hacen un hogar en nuestro sistema digestivo. Cuando su ambiente no es el adecuado, ellas pueden morir o ser reemplazadas por otros microorganismos que podrían ser perjudiciales para nuestra salud. Hay diversas causas que propician esta condición, las más importantes son las siguientes:

  • Consumo de antibióticos: los antibióticos son necesarios para el tratamiento de diversas infecciones, pero su uso indiscriminado puede dañar nuestra microbiota intestinal, trayendo consecuencias a corto y largo plazo (4).
  • Alimentación inadecuada: al analizar la microbiota intestinal en individuos que consumían dietas ricas en proteínas animales, grasas saturadas y azúcares, se encontró una disminución en la diversidad bacteriana y un aumento en agentes patógenos (5).
  • Consumo crónico de bebidas alcohólicas: algunos estudios sugieren la aparición de bacterias proinflamatorias después del consumo crónico de alcohol (6), relacionándose con alteraciones gastrointestinales e inmunitarias.
  • Tabaquismo: además de afectar a nuestros pulmones, el humo del tabaco podría ser capaz de perjudicar la composición de nuestra microbiota intestinal, disminuyendo poblaciones de bacterias beneficiosas para la salud (Bacteroides) (7).

Otras entidades como patologías intestinales, enfermedades inflamatorias, el estrés y desnutrición podrían ser causa o consecuencia de la disbiosis intestinal.

¿Cuáles son las consecuencias del daño de la flora intestinal?

Ya que las bacterias intestinales son poderosas aliadas para nuestra salud, perderlas genera consecuencias en nuestro bienestar general. Las alteraciones más frecuentes son las siguientes:

  1. Alteraciones del sistema inmune: el daño de nuestras bacterias intestinales podría estar relacionado con la incidencia de enfermedades inmunes como la esclerosis múltiple, la diabetes tipo I, las alergias y el asma (8), además de la invasión de microorganismos patógenos.
  2. Obesidad: algunos estudios han sugerido la relación entre el daño de la microbiota intestinal con el desarrollo de la obesidad (9). Se encontró que los individuos obesos tienen una disminución de bacterias beneficiosas (Bacteroides) y un aumento de patógenas (Firmicutes), situación que se invierte al perder el peso extra.
  3. Reacciones alérgicas: la incidencia de enfermedades alérgicas se ha incrementado en los últimos 50 años, especialmente en países desarrollados. Esto podría manifestarse en alergias o intolerancias alimentarias, asma o alergias respiratorias. Estas condiciones podrías estar íntimamente relacionadas con el cambio en nuestra alimentación y su impacto en nuestras bacterias intestinales (10).
  4. Estrés y ansiedad: se dice que nuestro cerebro e intestino se comunican y se influencian mutuamente. Se ha encontrado una importante relación entre el consumo de dietas malsanas con la alteración de nuestra microbiota y el desarrollo de trastornos de estrés como la ansiedad (11).

Dr. Carles ÚbedaInvestigador médico (España)

“A la segunda semana de tratamiento con antibióticos se produce una mayor alteración de la microbiota intestinal, coincidiendo la pérdida de la gran mayoría de las especies bacterianas con un incremento de algunas bacterias asociadas a infecciones, como Escherichia y Klebsiella”.

¿Cuáles son los síntomas más comunes del daño de la flora intestinal?

La pérdida de bacterias intestinales beneficiosas puede dar una serie de signos y síntomas que nos sirven de advertencia, entre estos los siguientes:

  • Hinchazón abdominal
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor de estómago
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Fatiga
  • Alteraciones del estado de ánimo

A pesar de que estos síntomas podrían estar relacionados con muchas otras enfermedades, son comunes de la disbiosis intestinal. Si estos síntomas perduran en el tiempo o te impiden desempeñar tus tareas diarias, ¡debes consultar a tu médico!

Los 3 secretos que debes conocer para cuidar a tu flora intestinal

Además de llevar un estilo de vida sana, hacer ejercicio con regularidad y beber suficiente agua, hay 3 secretos que no debes olvidar para  darle las herramientas necesarias a tus pequeños huéspedes para poder mantenerte sano:

  1. Consume fibra fermentable: no todas las fibras que consumimos son igual de beneficiosas. Las fibras fermentables son aquellas que las bacterias intestinales pueden usar como alimento (12). Estas se encuentran en verduras, legumbres, cereales integrales y nueces. Se recomienda consumir entre 25 y 35 gramos de fibra al día. Si quieres aumentar su consumo, debes hacerlo de forma paulatina para evitar el malestar gastrointestinal.
  2. Relájate: la producción de hormonas del estrés podría tener un efecto perjudicial sobre nuestras bacterias intestinales. Intenta practicar alguna técnica de relajación como la meditación.
  3. Evita los emulgentes: estos aditivos se añaden a los alimentos para mejorar su textura y extender su vida útil. Por otra parte, podrían alterar la composición de la microbiota intestinal e inducir inflamación. Una investigación realizada en la Universidad de Bar-Ilan de Israel identificó un cambio en la microbiota intestinal de ratones después de administrar polisorbato 80 y carboximetilcelulosa (emulgentes comunes en el mercado) (13).

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El vino tinto es conocido por tener polifenoles (sustancias químicas que se encuentran en las uvas). Estos compuestos funcionan como antioxidantes y podrían servir como prebióticos (alimento para la microbiota intestinal). (Fuente: Belchonock: 36864502/ 123rf.com)

¿El vino tinto podría mejorar la flora intestinal?

A pesar de que el consumo crónico de bebidas alcohólicas está relacionado con una disminución en la diversidad de nuestras bacterias intestinales, hay algunas investigaciones que están dándonos una pequeña excepción.

El vino tinto es conocido por tener polifenoles (sustancias químicas que se encuentran en las uvas). Estos compuestos funcionan como antioxidantes y podrían servir como prebióticos (alimento para la microbiota intestinal) (14).

Recuerda las recomendaciones para el consumo responsable de vino tinto (15):

  • Una copa de vino contiene, aproximadamente, 150 ml.
  • En hombres, no se debe consumir más de 400 ml (mililitros) de vino tinto al día
  • En mujeres, no se debe consumir más de 300 ml de vino tinto al día

No olvides seguir las recomendaciones de tu médico respecto al consumo de cualquier bebida alcohólica. No todos metabolizamos estas sustancias de la misma manera y algunas condiciones podrían contraindicar por completo el uso de alcohol.

Criterios de compra

Los productos que puedes conseguir en el mercado online destinados a preservar tu salud intestinal pueden venir en muchas formas y combinaciones. Si quieres conocer cuál de estos se adapta mejor a ti, ¡sigue leyendo!

Formas de presentación: Pros y contras

Si estás buscando un producto para mejorar la salud de tu microbiota intestinal, puedes conseguirlos en muchas formas como probióticos, prebióticos e incluso superalimentos. Cada forma de presentación tiene sus propios beneficios y también algunas desventajas:

Presentaciones más comunes Pros Contras
Cápsulas

-Probióticos

-Prebióticos

-Superalimentos

-Más económicos

-Dosis establecidas de componentes

-Podrían contener ingredientes que causen intolerancia en ciertos individuos
Polvo

-Probióticos

-Prebióticos

-Superalimentos

-Pueden combinarse batidos y zumos

-Tienen mayores dosis de fibra

-Más caros

-Difícil regular las dosis

-Más inestables

Infusiones

-Superalimentos

-Sabores agradables

-Posibles beneficios en la salud intestinal y bienestar general

-Algunos componentes pueden interactuar de forma desfavorable con medicamentos (cúrcuma y pimienta negra)

-Más caros

Dosis recomendadas de probióticos y prebióticos

Además de buscar productos que estén conservados de forma adecuada, es importante considerar las siguientes dosis para obtener mejores resultados:

  • Probióticos: se recomienda buscar productos que contengan entre cien y mil millones de UFC (Unidades Formadoras de Colonias) (16).
  • Prebióticos: es recomendable consumir de 10 a 12 gramos por día. Si presentas malestar gastrointestinal después de su consumo, interrumpe la toma del medicamento y consulta a tu médico.
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Se ha investigado la relación que tienen las bacterias intestinales con la salud psicológica, encontrando una entre la disbiosis intestinal y trastornos del estrés. (Fuente: Davydov: 101585245/ 123rf.com)

Sensibilidades alimenticias y dietas especiales

Si padeces de cualquier sensibilidad alimentaria o excluyes ciertos alimentos de tu dieta por cuestiones personales, éticas o religiosas, es importante leer cuidadosamente los ingredientes de los productos que vas a consumir.

Es de declaración obligatoria indicar si los suplementos contienen gluten, productos de origen animal, lactosa o nueces. Consulta a tu farmacéutico o a tu médico antes de comenzar cualquier tratamiento.

Precauciones

No todos podemos consumir probióticos o suplementos alimenticios destinados a mejorar nuestra microbiota intestinal. Estos productos deben ser utilizados bajo indicación médica estricta por las siguientes poblaciones:

  • Inmunocomprometidos (personas con lupus, VIH o en tratamientos oncológicos)
  • Individuos que han recibido trasplantes de órganos
  • Mujeres embarazadas y que están dando lactancia materna
  • Niños y adolescentes
Dr. Miguel Ángel Valdovinos DíazGastroenterólogo

“La microbiota es importante para el desarrollo de un sistema inmunológico normal, es decir, los mecanismos de defensa que nos van a proteger de gérmenes patógenos o enfermedades”.

Resumen

El “ecosistema” de nuestro sistema digestivo es fundamental para el mantenimiento de nuestra salud. La pérdida de bacterias intestinales y la colonización por agentes patógenos puede darnos síntomas gastrointestinales (diarrea, estreñimiento, hinchazón) y también alterar otros órganos y sistemas.

Proteger a estas aliadas de nuestra salud debe ser uno de nuestros principales objetivos en la lista de nuestros hábitos saludables. Una de las formas más conocidas para apoyar a la microbiota es aportar cultivos beneficiosos (probióticos) y también proporcionar un alimento que les beneficie (prebióticos). No olvides consultar a tu médico antes del consumo de cualquier suplemento o medicamento.

¿Estás interesado en conocer más sobre salud y bienestar? Deja un comentario con tus sugerencias y comparte nuestra página, ¡hasta luego!

(Fuente de la imagen destacada: Amikishiyev: 81839268/ 123rf.com)

Referencias (16)

1. Guarner F., Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad [Internet]. Nutrición Hospitalaria. 2007.
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2. Degruttola AK, Low D, Mizoguchi A, Mizoguchi E. Current Understanding of Dysbiosis in Disease in Human and Animal Models [Internet]. Inflammatory Bowel Diseases. 2016;22(5):1137–50.
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3. Icaza-Chávez M. Microbiota intestinal en la salud y la enfermedad. Revista de Gastroenterología de México. 2013;78(4):240–8.
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4. Gunzburg JD, Ghozlane A, Ducher A, Chatelier EL, Duval X, Ruppé E, et al. Protection of the Human Gut Microbiome From Antibiotics [Internet]. The Journal of Infectious Diseases. 2017;217(4):628–36.
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5. Filippo CD, Cavalieri D, Paola MD, Ramazzotti M, Poullet JB, Massart S, et al. Impact of diet in shaping gut microbiota revealed by a comparative study in children from Europe and rural Africa. Proceedings of the National Academy of Sciences. 2010;107(33):14691–6.
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6. Patel S, Behara R, Swanson G, Forsyth C, Voigt R, Keshavarzian A. Alcohol and the Intestine. Biomolecules. 2015;5(4):2573–88.
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7. Lee SH, Yun Y, Kim SJ, Lee E-J, Chang Y, Ryu S, et al. Association between Cigarette Smoking Status and Composition of Gut Microbiota: Population-Based Cross-Sectional Study. Journal of Clinical Medicine. 2018;7(9):282.
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8. Petersen C, Round JL. Defining dysbiosis and its influence on host immunity and disease. Cellular Microbiology. 2014;16(7):1024–33.
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9. Teresa A., Giuseppe D., Susana D., Manuel F. Microbiota [Internet]. Recomendaciones de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. 2016.
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10. Plunkett CH, Nagler CR. The Influence of the Microbiome on Allergic Sensitization to Food. The Journal of Immunology. 2017;198(2):581–9.
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11. Foster JA, Rinaman L, Cryan JF. Stress & the gut-brain axis: Regulation by the microbiome. Neurobiology of Stress. 2017; 7:124–36.
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12. Chassaing B, Vijay-Kumar M, Gewirtz AT. How diet can impact gut microbiota to promote or endanger health. Current Opinion in Gastroenterology. 2017;33(6):417
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13. Chassaing B, Koren O, Goodrich JK, Poole AC, Srinivasan S, Ley RE, et al. Dietary emulsifiers impact the mouse gut microbiota promoting colitis and metabolic syndrome. Nature. 2015;519(7541):92–6.
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14. Queipo-Ortuño MI, Boto-Ordóñez M, Murri M, Gomez-Zumaquero JM, Clemente-Postigo M, Estruch R, et al. Influence of red wine polyphenols and ethanol on the gut microbiota ecology and biochemical biomarkers. The American Journal of Clinical Nutrition. 2012;95(6):1323–34.
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15. Guzmán O. Salud y consumo moderado de vino. Enfermería Global. 2009.
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16. Antonieta G., Ramon B. Probióticos [Internet]. Farmacia Profesional. 2017.
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¿Por qué puedes confiar en mí?

Angélica Collado Licenciada en Medicina
Mi objetivo es seguir la evolución constante del mundo de la salud. Me apasiona encontrar nuevas y mejores maneras de disfrutar la vida sana y de aliviar la enfermedad.
Artículo científico
Guarner F., Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad [Internet]. Nutrición Hospitalaria. 2007.
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Artículo científico
Degruttola AK, Low D, Mizoguchi A, Mizoguchi E. Current Understanding of Dysbiosis in Disease in Human and Animal Models [Internet]. Inflammatory Bowel Diseases. 2016;22(5):1137–50.
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Artículo científico
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Estudio en humanos
Gunzburg JD, Ghozlane A, Ducher A, Chatelier EL, Duval X, Ruppé E, et al. Protection of the Human Gut Microbiome From Antibiotics [Internet]. The Journal of Infectious Diseases. 2017;217(4):628–36.
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Artículo científico
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