bacterias intestinales
Última actualización: 08/06/2020

Nuestro método

19Productos analizados

35Horas invertidas

25Estudios evaluados

124Comentarios recaudados

¿Sufres de estreñimiento, diarrea, hinchazón abdominal o malestar intestinal? ¡Tus bacterias intestinales pueden ser el problema! Y no por las razones que crees. Nuestro intestino contiene un increíble ecosistema microbiano compuesto de más de cien billones de bacterias de hasta mil especies distintas (1). Estas bacterias, en conjunto con otros microorganismos, son fundamentales para la salud del sistema digestivo y el bienestar general.

Pero, ¿son las bacterias malas para nosotros? No siempre. Nuestro cuerpo vive en armonía con billones de bacterias en nuestra piel, sistema respiratorio y más (2). Nos ayudan a mantenernos saludables y a combatir infecciones de microorganismos dañinos. Probablemente, te estarás preguntando: ¿cuál es la diferencia entre las bacterias buenas y malas? ¿Qué puedo hacer para ayudar a mis bacterias aliadas? Estas preguntas y muchas más las responderemos en este artículo, así que, ¡sigue leyendo!

Lo más importante

  • Nuestra alimentación y genética, además del medio ambiente, influyen directamente sobre las bacterias intestinales.
  • La microbiota intestinal ayuda a detectar y a combatir bacterias dañinas. Las mismas pueden alterar nuestra salud, teniendo una influencia directa sobre nuestro sistema inmune.
  • El consumo de antibióticos y algunas patologías puede destruir bacterias fundamentales para nuestra salud. Es importante reponerlas con nuestra alimentación y/o suplementos.

Los mejores productos para nuestras bacterias intestinales

El mejor suplemento con probióticos y prebióticos

Iniciamos la lista con este valorado suplemento de la marca Las balsas. Contiene 60 cápsulas compuestas por probióticos, prebióticos. Estos ingredientes favorecen el desarrollo de las bacterias beneficiosas de la flora intestinal. Además, dificultan el crecimiento de bacterias nocivas o perjudiciales para el organismo.

Por otro lado, este complemento alimenticio es resistente a los ácidos gástricos y no posee OMG (organismos genéticamente modificados). Aparte, alivia el malestar estomacal y mejora el aspecto de la piel. También estimula el sistema inmunitario y facilita la absorción de algunos minerales, como calcio y magnesio.

El suplemento con probióticos favorito de los usuarios online

Continuamos con este suplemento de la marca Nature’s Bounty. Está compuesto por 10 organismos probióticos distintos. Su gran efectividad lo posiciona como el complemento alimenticio con probióticos mejor valorado por los compradores en Internet. Contiene 60 cápsulas elaboradas con componentes totalmente naturales.

Este producto ha sido aprobado por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos). Está especialmente recomendado para promover el desarrollo de bacterias beneficiosas. De esta manera, ayuda a mantener la función inmune. También mejora y equilibra la salud digestiva.

El mejor suplemento con prebióticos orgánico

¿Buscas un suplemento que propicie el desarrollo de las bacterias intestinales benignas? ¿Quieres un producto completamente natural e inocuo? Entonces, seguramente te interesará este suplemento de la marca Enature. Está compuesto por prebióticos e inulina de agave de origen orgánico. Cuenta con certificación que avala su pureza y calidad.

Puedes utilizar este suplemento como fibra dietética soluble adicionada a los distintos alimentos. También podrás consumirlo directamente o mezclado con cualquier líquido, como licuados, agua, té, café o leche, entre otros. Es 100 % soluble. Resulta excelente para estimular el crecimiento de las bacterias buenas en el colon.

El mejor suplemento con prebióticos y probióticos en cápsulas duocap

Para finalizar, te detallaremos las características de este suplemento con prebióticos y probióticos de la marca Wellthy. Está compuesto por 30 cápsulas con tecnología duocap. Esto significa que contiene una cápsula precargada más pequeña dentro de otra cápsula más grande llena de líquido. Se debe tomar un comprimido diario antes de la primera comida.

Este completo alimenticio estimula el crecimiento y la actividad de bacterias beneficiosas para la flora intestinal. Resulta ideal para mejorar, nutrir y equilibrar el sistema inmunológico y estomacal. Además, favorece el correcto funcionamiento del tracto intestinal. De esta manera, genera bienestar a largo plazo.

Lo que debes saber sobre las bacterias intestinales

Algunos estudios indican que entramos en contacto por primera vez con nuestras bacterias intestinales justo después de nacer. Sin embargo, investigaciones recientes han encontrado bacterias intestinales en bebés prematuros. Esto significaría que estamos en contacto con ellas desde el útero.

Estas bacterias se diversifican completamente a los 2 o 3 años. A cambio de recibir un hogar y nutrición en nuestro cuerpo, los microscópicos compañeros nos dotan de múltiples beneficios.

bacterias-intestinales

Puedes encontrar probióticos en alimentos fermentados como el yogurt.
(Fuente: Marctran: 100914463/ 123rf.com)

¿Qué son las bacterias intestinales?

Estos pequeños huéspedes, también llamados flora o microbiota intestinal, son microorganismos. En su mayoría, viven en equilibrio con nuestro cuerpo. A esta interacción se le llama mutualismo. Nosotros nos beneficiamos de nuestras bacterias intestinales mientras ellas también se benefician de nosotros.

Las bacterias intestinales más comunes en nuestro cuerpo son:

  • E. Coli (a pesar de su relación con diversas patologías, vive en armonía en nuestro intestino. Esto puede cambiar en situaciones donde se altere el equilibrio de nuestra flora intestinal)
  • Bacteroides
  • Bifidobacterium
  • Eubacterium
  • Clostridium
  • Lactobacillus
  • Fusobacterium

¿Qué hacen las bacterias intestinales?

Las funciones de nuestros pequeños huéspedes todavía están en estudio, pero hay muchas que ya conocemos (2, 5). A continuación, te presentaremos sus funciones más importantes:

  • Previenen la colonización de microorganismos extraños.
  • Ayudan a digerir alimentos.
  • Producen vitaminas B y K que nuestro organismo no es capaz de sintetizar por sí mismo.
  • Apoyan el desarrollo y equilibrio del sistema inmune.
  • Actualmente, se están desarrollando varios estudios para verificar su relación con la reducción del riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer (colon, mama y próstata).
  • Investigaciones actuales sugieren cierta correlación de las bacterias intestinales con la mejoría de ciertos trastornos. Por ejemplo, de tipo neurológicos, metabólicos y psiquiátricos. (3)

¿Qué podría afectar al equilibrio de las bacterias intestinales?

Las bacterias intestinales son capaces de adaptarse a los cambios en su ecosistema manteniendo nuestra salud intestinal. A pesar de esto, hay algunas situaciones que pueden alterar de forma drástica el ecosistema microbiano. Como consecuencia, nuestras bacterias no podrán adaptarse a tal cambio y generarán “disbiosis” (2).

Esta entidad es el resultado de diversas condiciones. Por ejemplo, la disminución drástica de la población natural de bacterias intestinales. También puede ser por las alteraciones en su ambiente (como cambios en el pH intestinal) o la colonización de bacterias tóxicas.

  1. Patologías intestinales como el cáncer de colon o enfermedad celíaca. También enfermedad inflamatoria intestinal o infecciones por bacterias extrañas.
  2. Patologías extraintestinales como la obesidad, diabetes y alteraciones inmunitarias.
  3. Consumo prolongado de antibióticos.
  4. Dietas pobres en fibra y altas en azúcares, carbohidratos refinados y grasas saturadas.
  5. Envejecimiento acompañado de desnutrición.
  6. Sedentarismo.
  7. Estrés.
  8. Consumo de alcohol, tabaco y drogas.

Dr. Federico Pérez de la RomanaDirector médico del Instituto Pérez de la Romana

“Las últimas investigaciones demuestran que las bacterias son de vital importancia. Mantenerlas en equilibrio es determinante para conseguir como objetivo una buena salud y encontrarnos a gusto con nuestro peso”.

¿Cómo sé qué bacterias intestinales son perjudiciales para mi salud?

No todas las bacterias que tienen acceso a nuestro intestino son positivas para nuestro organismo. Algunas pueden ser responsables de diferentes patologías. Por ejemplo, diarrea, hinchazón abdominal, malestar y muchos más síntomas desagradables. Pero, ¿cómo las diferenciamos de las bacterias “buenas”? Las siguientes características pueden ser de gran ayuda:

  • Procedencia: las bacterias que provienen de suplementos y alimentos fermentados viven en nuestro cuerpo en simbiosis (17). Por ello, resultan beneficiosas para nosotros. Los recién nacidos adquieren bacterias intestinales de la leche materna que son una gran barrera defensora.
  • Caducidad de los alimentos: cuando consumimos alimentos en mal estado, mal lavados o cocidos de forma inapropiada podemos adquirir bacterias y otros microorganismos que nos pueden enfermar. ¡Sé precavido!
  • Ambiente intestinal: un intestino saludable es un entorno perfecto para el crecimiento de un buen ecosistema microbiano. Una dieta rica en fibra y baja en azúcares refinados resulta una gran aliada para nuestras bacterias.
  • Mala alimentación: en caso contrario, las dietas ricas en grasas saturadas y azúcares refinados alteran el equilibrio de nuestro sistema digestivo. Esto disminuye la población de bacterias sanas y altera el pH intestinal. Como resultado, aparecen a microorganismos patógenos.

Probióticos y prebióticos, ¿hay alguna diferencia?

A pesar de ser palabras muy similares, los probióticos y los prebióticos tienen grandes diferencias que vale la pena conocer. Aquí te las explicamos con detalle:

  • Probióticos: microorganismos vivos que, al consumirse en cantidades apropiadas, promueven la salud intestinal y extraintestinal. Los más comunes en el mercado son el Lactobacillus y Bifidobacterium.
  • Prebióticos: moléculas de gran tamaño que no son digeridas por nuestro cuerpo. Llegan al intestino en suficientes cantidades para servir de alimento para las bacterias. Entre estos tenemos la inulina, el almidón de papa, los galactooligosacáridos presentes en la leche materna y muchos más.

¿Quiénes no deberían usar probióticos?

Los probióticos son considerados uno de los suplementos con menos efectos adversos. No obstante, algunos individuos con ciertas patologías deberían evitar el uso de dichos complementos alimenticios.

  • Inmunodeprimidos: esto incluye a personas que padecen de VIH – SIDA e individuos que han recibido trasplantes. También a quienes padezcan enfermedades autoinmunes (Lupus Eritematoso Sistémico, Artritis Reumatoide o la Esclerosis Múltiple) (22). El uso de probióticos en este grupo requiere seguimiento médico estricto.
  • Niños y lactantes: a pesar de que existen probióticos indicados para niños, nunca se deben administrar sin consultar con el pediatra.
  • Grupos especiales: en mujeres embarazadas y en ancianos casi siempre se recomienda el uso de probióticos si es necesario. No obstante, debe realizarse con especial precaución. Estos se debe a que sus sistemas inmunes pueden comprometerse con facilidad (23).
bacterias-intestinales

El té de kombucha es una infusión fermentada hecha con té, azúcar, bacterias y levadura.
(Fuente: Manchinda: 127562913/ 123rf.com)

¿Qué alimentos ayudan a “mis” bacterias intestinales?

En la actualidad, se ha reconocido la importancia de los probióticos y prebióticos en la salud. Afortunadamente, hay muchos alimentos que contienen estos componentes, ¡y los podemos encontrar en nuestro supermercado!

Alimentos con probióticos

La fermentación, además de ofrecer sabores únicos, genera una reducción importante del pH. Esto funciona como método de conservación, evitando el desarrollo de microorganismos patógenos. Promueve, a su vez, el crecimiento de bacterias saludables (16). Puedes encontrar probióticos en:

  • Yogur
  • Chocolate negro
  • Queso blando
  • Kombucha (bebida fermentada a base de bacterias y levaduras)
  • Suero de mantequilla
  • Berenjenas encurtidas
  • Pan de masa madre
  • Tempeh (alimento fermentado derivado de la soya)
  • Miso (condimento común en la cocina asiática hecho con hongo de koji fermentado)
  • Berza fermentada (chucrut)
  • Vinagre

Es importante diferenciar la fermentación de la pasteurización, ya que esta última elimina todo tipo de microorganismo vivo (patológico o benigno).

Alimentos con prebióticos

A diferencia de los anteriores, estos no contienen cultivos vivos, pero sirven de alimento para ellos. Los más importantes son:

  • Almidones resistentes: encontrados en plátanos verdes y en avena de forma inmediata. También en alimentos como la papa, el arroz y la pasta después de un proceso de enfriamiento de 6 o 7 horas.
  • Inulina: común en el ajo, cebolla, puerro, espárrago, agave, trigo y piña.
  • Pectina: presente en zanahorias, alubias, uvas, manzanas, ciruelas, moras y arándanos.
  • Oligofructosacáridos: se puede encontrar en cebollas, puerros, ajos, alcachofas, nabos y espárragos.
  • Betaglucanos: contenidos en levadura de cerveza, cebada, avena y hongos.
  • Galacto-oligosacáridos: presentes en la leche materna.

Criterios de compra

Los probióticos no son una solución universal para todos los consumidores y puede que algunos ni siquiera funcionen apropiadamente. Por ello, es importante que conozcas sus particularidades para sacarle el mejor provecho a tu compra. Siguiendo los siguientes parámetros conseguirás el probiótico perfecto para ti (3):

Resistencia de las cepas bacterianas

Busca productos que resistan la humedad y la temperatura ambiente. Aquellos que son muy susceptibles a los cambios ambientales o que requieren refrigeración, pueden perder su eficacia con facilidad (14).

Esta resistencia está conferida por la encapsulación de los probióticos y su combinación con prebióticos como la Inulina y los Fosfo oligosacáridos (FOS) (18).

Revestimiento de los comprimidos o cápsulas

Los probióticos están en contacto con condiciones ambientales adversas. Esto los afecta desde el momento de su fabricación hasta su llegada al aparato digestivo. Las altas temperaturas, la humedad y el contacto con ácidos gástricos y biliares puede disminuir la cantidad de bacterias vivas en los probióticos. Como consecuencia, afecta su efectividad.

La encapsulación de los suplementos ha demostrado ser uno de los métodos más apropiados para proteger a las bacterias vivas en su interior (25). Uno de los materiales más útiles para este propósito es el alginatos con mezclas de biopolímeros.

bacterias-intestinales-koli-bacteria

La microbiota intestinal ayuda a detectar y a combatir bacterias dañinas. (Fuente: Geralt: 123081/ Pixabay.com)

Unidades Formadoras de Colonias (UFC)

Es importante combinar los dos factores anteriores con un producto que contenga entre cien y mil millones de Unidades Formadoras de Colonias (UFC). Esta es la cantidad de bacterias vivas o muertas que contiene un probiótico (14).

Por sí solas, las UFC no nos aseguran la eficacia del producto, ya que los microorganismos útiles son aquellos que llegan vivos al tracto gastrointestinal (24).

Identificación de la cepa y sus funciones en diferentes situaciones

A pesar de que algunas bacterias pertenecen al mismo género y especie, las cepas son las que diferencian su acción terapéutica. Ejemplo:

Género Bacillus
Especie coagulans
Cepa GBI-30, 6086

Hay cepas que han demostrado ser eficaces en la prevención o el tratamiento de ciertas enfermedades intestinales y extraintestinales, Entre estas tenemos (10, 19, 20, 21):

Entidad Cepas recomendadas Efecto
Dolor Abdominal en síndrome de intestino irritable. Bacillus coagulans GBI-30, 6086
B. longum subsp. infantis 35624
Escherichia coli DSM17252
Mejora síntoma.
Hinchazón abdominal en el síndrome de intestino irritable. B. animalis subsp. lactis DN-173 010 Mejora síntoma.
 Diarrea y/o estreñimiento en el síndrome de intestino irritable. B. animalis subsp. lactis Bb12
B. animalis subsp. lactis HN019
Mejora síntoma.
Diarrea causada por antibióticos. L. paracasei subsp. paracasei DN-114 001 Mejora síntoma.
Afecciones respiratorias. Lactobacillus rhamnosus LGG
Bifidobacterium animalis ssp.
Estudios sugieren que puede prevenir infecciones respiratorias. (19).
Diabetes Mellitus. L. salivarius UBLS 22 Estudios sugieren que estabiliza niveles de glucosa e insulina en sangre. (20).
Alergias Estacionales Lactobacillus gasseri KS-13
Bifidobacterium bifidum G9-1
Bifidobacterium longum MM-2
Se ha estudiado el uso de probióticos para mejorar síntomas respiratorios en alergias estacionales como la rinoconjuntivitis. (21).

Resumen

El estudio de nuestras bacterias intestinales apenas ha llegado a tocar la punta del iceberg. Hoy en día, sabemos que estas influyen en el desarrollo y la función del sistema inmune. También impactan en nuestro metabolismo e, incluso, pueden afectar nuestra salud mental. Además, podrían intervenir en el desarrollo de diversos cánceres.

Esta población bacteriana puede disminuir en algunas situaciones. Por ejemplo, en presencia de enfermedades intestinales, desnutrición, el uso de antibióticos o en el envejecimiento. En estas situaciones es importante hacer un esfuerzo para apoyar la proliferación y diversificación de este ecosistema. Esto traerá salud y bienestar a nuestras vidas.

Dejar un comentario y compartir esta información ayudará a reducir el tabú en contra de las bacterias, así que, ¡adelante! ¡Vamos a darle la popularidad que se merecen!

(Fuente de la imagen destacada: Silviarita: 3186730/ Pixabay.com)

Referencias (25)

1. Guarner F., Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad [Internet]. Nutrición Hospitalaria. 2007. [Consultado el 28 Abr 2020].
Fuente

2. Teresa A., Giuseppe D., Susana D., Manuel F. Microbiota [Internet]. Recomendaciones de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. 2016. [Consultado el 29 Abr 2020].
Fuente

3. Inés K., Mónica K., Ana C., Marianela A., María A., Vanesa A., Marisa A., Lilia C., Tamara C., Paola H., Silvia S., Martín V., Martín G. Microbiota Intestinal – Huésped ¿Nexo Salud-Enfermedad? [Internet] Actualización en Nutrición Vol. 15 Nº 2. 2014. [Consultado el 29 Abr 2020].
Fuente

4. Rafael C. Síndrome de intestino irritable [Internet]. Elsevier. 2010. [Consultado el 29 Abr 2020].
Fuente

5. Mario G., Fanny A., Composición y Funciones de la Flora Bacteriana Intestinal [Internet] Repertorio de Medicina y Cirugía. 2011. [Consultado el 28 Abr 2020].
Fuente

6. Moreno V. Flora bacteriana intestinal [Internet]. Anales de Pediatría. 2006. [Consultado el 29 Abr 2020].
Fuente

7. Neus E. Cómo elegir un buen probiótico [Internet]. Soycomocomo.es. 2017. [Consultado el 30 Abr 2020].
Fuente

8. Emma W., Intestinal bacteria and ageing [Internet]. Smith and Nephew Research Centre. 2007. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Fuente

9. Francisco F., y cols. Probióticos y prebióticos [Internet]. Guías Mundiales de la Organización Mundial de Gastroenterología. 2017. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Fuente

10. Hungin A. y Cols. Probiotics in the management of lower GI symptoms in clinical practice [Internet]. The European Society for Primary Care Gastroenterology. 2013. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Fuente

11. AEProbio. Clinical Guide to Probiotic Products Available in Canada [Internet]. Probioticchart.ca. 2020. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Fuente

12. AEProbio. Clinical Guide to Probiotic Products Available in USA [Internet]. Probioticchart.ca. 2020. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Fuente

13. Suma M., Anthony L. Low-FODMAP Diet for Treatment of Irritable Bowel Syndrome [Internet]. Gastroenterology and Hepatology The Independent Peer-Reviewed Journal. 2012. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Fuente

14. Antonieta G., Ramon B. Probióticos [Internet]. Elsevier. 2017. [Consultado el 3 de Mayo del 2020].
Fuente

15. Eva C. Alimentos prebióticos y probióticos [Internet]. Elsevier. 2004. [Consultado el 3 de Mayo del 2020].
Fuente

16. Natalia C., Francisco G., Raquel M., Sonia N., Teresa R., Juan R., Juan S. Microbiota Intestinal y Salud, Cuidando nuestras Bacterias [Internet]. Colegió Oficial de Enfermería de Cantabria. 2018. [Consultado el 3 de Mayo del 2020].
Fuente

17. Luis Antonio L. Nutrición simbiótica: recuperar y mantener la salud a través de los alimentos fermentados [Internet]. Vivosano.org. 2017. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

18. Sneyder R. y Cols. Encapsulación de Alimentos Probióticos mediante Liofilización en Presencia de Prebióticos [Internet]. Información Tecnológica Vo. 27. 2016. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

19. Rigassio R. y Cols. Effect of Lactobacillus rhamnosus LGG® and Bifidobacterium animalis ssp. lactis BB-12® on health-related quality of life in college students affected by upper respiratory infections [Internet]. The British Journal of Nutrition. 2012. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

20. Rajesh V. Impact of probiotics on health-related quality of life in Type II diabetes mellitus: A randomized single-blind, placebo-controlled study [Internet]. College of Pharmacy, Mandya . 2019. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

21. Dennis W. y Cols. Probiotics (Lactobacillus gasseri KS-13, Bifidobacterium bifidum G9-1, and Bifidobacterium longum MM-2) improve rhinoconjunctivitis-specific quality of life in individuals with seasonal allergies: a double-blind, placebo-controlled, randomized trial [Internet]. Euro J of Clinical Nutrition. 2017. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

22. Montse V. Probióticos y salud [Internet]. Elsevier. 2015. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

23. Oscar B. Inocuidad, prevención y riesgos de los probióticos [Internet]. Revista chilena de pediatría. 2017. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

24. Office of Dietary Supplements. Probiotics [Internet]. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. 2020. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

25. Rodríguez Y. y Cols Encapsulación de probióticos para aplicaciones alimenticias [Internet]. Revista Biosalud. 2016 [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Fuente

¿Por qué puedes confiar en mí?

Angélica Collado Licenciada en Medicina
Mi objetivo es seguir la evolución constante del mundo de la salud. Me apasiona encontrar nuevas y mejores maneras de disfrutar la vida sana y de aliviar la enfermedad.
Artículo científico
Guarner F., Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad [Internet]. Nutrición Hospitalaria. 2007. [Consultado el 28 Abr 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Teresa A., Giuseppe D., Susana D., Manuel F. Microbiota [Internet]. Recomendaciones de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. 2016. [Consultado el 29 Abr 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Inés K., Mónica K., Ana C., Marianela A., María A., Vanesa A., Marisa A., Lilia C., Tamara C., Paola H., Silvia S., Martín V., Martín G. Microbiota Intestinal – Huésped ¿Nexo Salud-Enfermedad? [Internet] Actualización en Nutrición Vol. 15 Nº 2. 2014. [Consultado el 29 Abr 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Rafael C. Síndrome de intestino irritable [Internet]. Elsevier. 2010. [Consultado el 29 Abr 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Mario G., Fanny A., Composición y Funciones de la Flora Bacteriana Intestinal [Internet] Repertorio de Medicina y Cirugía. 2011. [Consultado el 28 Abr 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Moreno V. Flora bacteriana intestinal [Internet]. Anales de Pediatría. 2006. [Consultado el 29 Abr 2020].
Ir a la fuente
Artículo informativo
Neus E. Cómo elegir un buen probiótico [Internet]. Soycomocomo.es. 2017. [Consultado el 30 Abr 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Emma W., Intestinal bacteria and ageing [Internet]. Smith and Nephew Research Centre. 2007. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Guías Mundiales de la Organización Mundial de Gastroenterología
Francisco F., y cols. Probióticos y prebióticos [Internet]. Guías Mundiales de la Organización Mundial de Gastroenterología. 2017. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Hungin A. y Cols. Probiotics in the management of lower GI symptoms in clinical practice [Internet]. The European Society for Primary Care Gastroenterology. 2013. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
AEProbio. Clinical Guide to Probiotic Products Available in Canada [Internet]. Probioticchart.ca. 2020. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
AEProbio. Clinical Guide to Probiotic Products Available in USA [Internet]. Probioticchart.ca. 2020. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Suma M., Anthony L. Low-FODMAP Diet for Treatment of Irritable Bowel Syndrome [Internet]. Gastroenterology and Hepatology The Independent Peer-Reviewed Journal. 2012. [Consultado el 2 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Antonieta G., Ramon B. Probióticos [Internet]. Elsevier. 2017. [Consultado el 3 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Eva C. Alimentos prebióticos y probióticos [Internet]. Elsevier. 2004. [Consultado el 3 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo informativo
Natalia C., Francisco G., Raquel M., Sonia N., Teresa R., Juan R., Juan S. Microbiota Intestinal y Salud, Cuidando nuestras Bacterias [Internet]. Colegió Oficial de Enfermería de Cantabria. 2018. [Consultado el 3 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Luis Antonio L. Nutrición simbiótica: recuperar y mantener la salud a través de los alimentos fermentados [Internet]. Vivosano.org. 2017. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Sneyder R. y Cols. Encapsulación de Alimentos Probióticos mediante Liofilización en Presencia de Prebióticos [Internet]. Información Tecnológica Vo. 27. 2016. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo informativo
Rigassio R. y Cols. Effect of Lactobacillus rhamnosus LGG® and Bifidobacterium animalis ssp. lactis BB-12® on health-related quality of life in college students affected by upper respiratory infections [Internet]. The British Journal of Nutrition. 2012. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Rajesh V. Impact of probiotics on health-related quality of life in Type II diabetes mellitus: A randomized single-blind, placebo-controlled study [Internet]. College of Pharmacy, Mandya . 2019. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Dennis W. y Cols. Probiotics (Lactobacillus gasseri KS-13, Bifidobacterium bifidum G9-1, and Bifidobacterium longum MM-2) improve rhinoconjunctivitis-specific quality of life in individuals with seasonal allergies: a double-blind, placebo-controlled, randomized trial [Internet]. Euro J of Clinical Nutrition. 2017. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Montse V. Probióticos y salud [Internet]. Elsevier. 2015. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Oscar B. Inocuidad, prevención y riesgos de los probióticos [Internet]. Revista chilena de pediatría. 2017. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Office of Dietary Supplements. Probiotics [Internet]. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. 2020. [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente
Artículo científico
Rodríguez Y. y Cols Encapsulación de probióticos para aplicaciones alimenticias [Internet]. Revista Biosalud. 2016 [Consultado el 8 de Mayo del 2020].
Ir a la fuente